«Artillero» de Cuadri, mejor toro en la corrida concurso de Zaragoza

Vuelta al ruedo para Paulita y Castaño, que también lidió a un enclasado «FuenteYmbro»

La corrida concurso de Zaragoza no drefaudó. Tarde variada e interesante en la que saltaron al ruedo de La Misericordia toros bravos en varas como los de Alcurrucén y Cuadri -que se llevó el premio al mejor toro-, enclasados en la muleta como el de Fuente Ymbro, y alguno peligroso como el de Adolfo Martín. La terna compuesta por Antonio Ferrera, Javier Castaño y Paulita ofreció espectáculo a la afición maña, que obligó a dar la vuelta al ruedo tras terminar su labor en el quinto a Castaño.

Javier Castaño aprovechó las embestidas de «Hostelero», un enclasado toro de Fuente Ymbro que se lidió en quinto lugar para volver a dejar una actuación destacada en el coso maño. Cumplió en varas el astado, animal que fue lidiado con mucho mimo por Marco Galán para que terminase de romper en la muleta de Castaño. Así sucedió, el «fuenteymbro» tomó la franela del salmantino con codicia, se abrió en cada embroque y la faena subió en emoción. El espada ejecutó tandas en circular con la mano derecha sometiendo al animal. El cierre por naturales a mano cambiada calaron en el público. Mató de estocada y dio la vuelta al ruedo. El premio al mejor toro recayó, sin embargo, en el otro de su lote. Uno de Cuadri, hondo y con cuajo, que se arrancó en varas pero que fue a menos en la muleta.

El aragonés Antonio Gaspar «Paulita» dejó detalles de su buen concepto del toreo ante el sexto bis y escuchó una ovación como premio a su labor. El toro de Ana Romero blandeó y salió un sobrero de Alcurrucén, que se se vino a menos en la muleta. El torero aragonés tiró de ganas y valor para suplir las carencias del animal. Mató de una estocada. Antes, escuchó una ovación ante el tercero de la tarde, otro toro de Alcurrucén, el anunciado en el cartel, que hizo una buena pelea en varas. Tanto desgaste hizo que llegó exhausto al tercio de muleta.

Por su parte, Antonio Ferrera tiró de técnica y oficio para resolver ante dos toros de distinta condición. Frente al primero un ejemplar de Zalduendo que tuvo transmisión como principal virtud, el extremeño pudo gustarse por momentos. Ante el cuarto, un toro encastado y peligroso de Adolfo Martín, que le volteó sin consecuencias en banderillas, Ferrera tiró de técnica y buen oficio para solventar su actuación.

En la plaza de toros de La Misericordia. Corrida concurso de ganaderías en la que se lidiaron, por este orden, toros de Zalduendo, Cuadri, Alcurrucén, Adolfo Martín, Fuente Ymbro y otro más de Alcurrucén (6º bis). Antonio Ferrera, saludos y silencio tras aviso; Javier Castaño silencio y vuelta al ruedo tras aviso; y Paulita, saludos y saludos tras petición. Dos tercios de entrada.