Enrique Ponce y Castella, a hombros en Lima

Duodécima Puerta Grande del maestro de Chiva en la plaza de Acho

Sebastián Castella, ayer en Lima
Sebastián Castella, ayer en Lima

Los toreros Enrique Ponce y Sebastián Castella abrieron ayer la Puerta Grande de la plaza limeña de Acho tras lograr dos orejas cada uno de ellos, si bien el valenciano desorejó al cuarto y el francés sumó una en cada toro de su lote.

Ponce alcanzó su duodécima Puerta Grande de Acho con una faena plena de conocimiento, maestría y valor, en la que pudo superar las complicaciones del astado al que toreó con mucho temple, dándole espacio y tiempo con la muleta. El que abrió plaza, de la ganadería Santa Rosa de Lima, no se prestó para ningún lucimiento.

El diestro francés Sebastián Castella aprovechó el buen pitón derecho del primer burel de su lote, siempre acompañándolo porque el toro tendía a quedarse corto, para dibujar buenas series de muletazos. Una estocada en lo alto y un descabello sentenciaron la primera oreja. El quinto fue un toro noble, con mucha presencia y mucha clase en la embestida. Castella supo explotar esas virtudes, sobre todo el gran pitón izquierdo. Una estocada trasera y caída redujeron su labor a una sola oreja.

Por su parte, Alfonso de Lima truncó con la espada la buena faena al sexto. El toro tuvo bravura y calidad, y el diestro encendió a los tendidos con un quite por navarras. Con la muleta ejecutó buenos pasajes de toreo por abajo pero los dos descabellos enfriaron en demasía a los tendidos. Con el tercero también logró muletazos de buena factura aunque sin llegar a armar la faena que el animal permitía.

En la plaza de toros de Lima (Perú), tercera de la Feria del Señor de los Milagros. Se lidiaron toros de Roberto Puga y Santa Rosa de Lima (1º). El cuarto fue ovacionado en el arrastre. Enrique Ponce, silencio y dos orejas; Sebastián Castella, oreja en ambos; Alfonso de Lima, silencio y saludos. Tres cuartos de entrada en los tendidos.