Jesulín de Ubrique: «En mi hambre mando yo» significa que vuelvo libre de imposiciones

El de Ubrique reaparece hoy en los ruedos de Cuenca

Tras seis años sin enfundarse el luminoso, el de Ubrique (Cádiz) regresará el domingo al ruedo, concretamente al de Cuenca, cuyo empresario, Maximino Pérez, ya consiguió traer de vuelta a toreros como Cristina Sánchez y Pepín Liria. Un inesperado regreso que ha vuelto a convertir al célebre diestro en el objetivo de todos los «paparazzi» y programas de televisión. Asegura que vuelve solamente por un día, por una tarde en la que espera dar su mejor versión.

Con una carrera consagrada y toda una vida en los medios, en los del albero y los de comunicación, el torero aclara a LA RAZÓN cuáles son a estas alturas sus «ambiciones»: «Al tratarse de una última tarde es lógico que me preocupe no dar la imagen deseada, pero he hecho todo lo necesario para llegar en plenas condiciones.

Si hubiese tenido la más mínima duda de ello, jamás habría aceptado la propuesta».

La favorable evolución del estado de salud de su mujer más una suma de circunstancias ha hecho que el torero se anime a tomar esta decisión. «No estaba en mis planes volver esta temporada, pero se presentaron la condiciones más oportunas –entre ellas, también su buena relación con el empresario y un cartel atractivo con Juan José Padilla y Cayetano ante toros de Román Sorando–. También soy consciente de que tengo una edad y que cada vez sería más difícil volver en buena forma».

De esta manera, el gaditano pretende dejar claro que el factor económico nunca fue el motor de esta decisión: «El dinero es lo que menos me ha preocupado. Si volviese por eso, lo haría de otro modo y lo habría hecho antes, no con 44 años. Es más, a raíz de este anuncio he recibido más ofertas, tanto de España como de América, pero las he rechazado todas. Una tarde es todo lo que necesito para lo que quiero hacer».

Sus propias condiciones

El anuncio de su regreso vino acompañado por una serie de «spots» que no pasaron desapercibidos en las redes sociales. El primero, a lo «Rocky»; el segundo, dedicado a la figura del abuelo y un tercero bajo el eslogan «En mi hambre mando yo», una frase que el torero descifra así: «Significa que no vuelvo bajo la imposición de nadie, sino bajo mis propias condiciones, que considero lógicas y razonables dada la gran repercusión que ha tenido en los medios de comunicación». Más allá de las cifras, Jesulín insiste en que su familia ha sido lo que más ha pesado en esta elección: «Siempre he sabido que me apoyaría cuando quisiese volver. A pesar de su preocupación, comprenden que es mi mundo y mi forma de entender la vida. Evidentemente, cuando se es padre cuesta más jugarse la vida. Mis hijos han crecido y ahora son realmente conscientes del riesgo que correré. Por ello, he procurado que conozcan todos los esfuerzos y sacrificios que hay detrás de este regreso puntual y que hacen que los peligros se minimicen todo lo posible».

Así, quien ostenta el récord de más corridas lidiadas en una temporada (más de 160), regresará el domingo a ejercer una profesión de la que «a pesar de haber tenido que remar a contracorriente en varias ocasiones», siempre ha recibido gran reconocimiento y respeto.

Frente a los rumores de qué miembros de su familia ocuparán los tendidos en esa tarde tan importante para él, se muestra contundente: «No sé si irá toda mi familia o no, igual alguno se anima a última hora, pero quien seguro va a estar soy yo».