Toros

López Fuentes y Caprile, mano a mano de dos maestros de la aguja

El sastre de toreros y el modista protagonizaron una tertulia en el espacio Arte y Cultura después de la proyección del documental "El sastre de la Luz"

Alberto Martín, director El sastre de la luz, el sastre Antonio López Fuentes, y el modista Lorenzo Caprile
Alberto Martín, director El sastre de la luz, el sastre Antonio López Fuentes, y el modista Lorenzo Caprile

El Espacio Arte y Cultura de Arte Taurino Tour acogió ayer un mano a mano de dos grandes maestros de la aguja, que se unieron para hablar de la historia del vestido de luces: Lorenzo Caprile y Antonio López Fuentes.

El modista es conocido a nivel internacional por haber vestido, entre otras personalidades, a la Princesa de Asturias o a las Infantas de España, mientras que el sastre se encarga, temporada tras temporada, de hacer a medida el terno a las figuras del toreo.

Aficionados a los toros, al arte y enamorados del mundo de la moda se dieron cita para visualizar el documental El Sastre de la Luz de la productora Svblimia, protagonizado por Antonio López Fuentes, de la mítica Sastrería Fermín.

Tras la introducción del director del corto, Alberto Martín, el público congregado pudo descubrir que, por ejemplo, sólo existen 6 casas en todo el mundo para vestir a los diestros. En cada pieza se emplean 150 horas de trabajo, que incluyen el corte, patrones y posterior montaje de un traje cuajado de lentejuelas y bordados, pero también de historia, que desgranaron en un ameno coloquio los dos protagonistas del encuentro. "Este vestido está hecho exclusivamente para el hombre. Se ha creado duro, para un hombre fuerte y recio. Es por encima de todo muy varonil", dijo el hermano de Fermín. En él, está impresa, además, una simbología muy importante, que refleja parte de la historia de la Península Ibérica, "que está latente en los bordado, por ejemplo; mientras que la parte noble se ve en las medias; y la más antigua, se refleja en la dureza de la chaquetilla, que recuerda a las armaduras", destacó el sastre que también habló de la evolución de esta vestimenta, en la que "hay influencias napoleónicas, árabes, judías y cristianas".

Antonio junto al modisto Lorenzo Caprile desgranó los entresijos de la alta costura y las similitudes que hay en su labor: poniendo al descubierto la historia y elaboración de un vestido de luces, en el que el maestro de la aguja ha encontrado evocación en tantas ocasiones, como por ejemplo aquella vez en la que vistió a la Infanta Doña Elena en la boda real de Dinamarca con una chaquetilla goyesca. Y con él, muchos de los grandes nombres de la historia de la costura, como son John Galliano, Jean Paul Gaultier, Valentino, Christian Lacroix, Moschino y un largo etc... "Sin que por ello significara que fueran amantes de la fiesta, sino que se inspiraron en ella y en su cultura. Balenciaga, por ejemplo, sólo vio una corrida de toros en su vida".

La moda se viste de luces o alta costura en el albero, son algunos de los titulares que se han podido leer en la prensa en los últimos años. "Yo particularmente he vestido tres veces de torero a dos diestros: Enrique Ponce y Pepín Liria", contó el modista, al que introdujo en la Fiesta la ganadera Dolores Aguirre, recientemente fallecida.

Lorenzo recalcó la diferencia en hacer un traje de luces a un goyesco: "Con el primero no me atrevo, porque como dice Antonio, es una coraza. La taleguilla de Pepín, precisamente me la hizo el maestro". Y recordó a Francisco Montes Paquiro "que fue el que creó allá por 1830 el traje de luces tal como lo conocemos hoy. Ajustó la taleguilla y cortó la chaquetilla, evitando así que les engancharan los toros la casaca, que era larga por detrás. Además, se le atribuye la creación de la montera, de ahí su nombre. Fue una evolución del sombrero de dos picos que aparece en los cuadros de Goya", matizó. Mientras que Antonio recordó que "los toreros no llevaban corbatín, sino que utilizaban las pañoletas que sus mujeres llevaban sobre los hombros, liándoselas al cuello y la cintura. Así lucían el color de sus amadas".

Dentro de la evolución destacaron la figura de Luis Miguel Dominguín, que cambió con Fermín los bordados según fue haciéndose mayor para que el traje le pesara menos: "Yo voy cumpliendo años y el toro siempre tiene los mismos", decía el diestro, amigo íntimo de Picasso, a quien se le asignó el traje picassiano al que hoy en día dedican una corrida en Ronda, que organiza su sobrino nieto, Francisco Rivera Ordóñez.