Sebastián Castella: «La faena a Jabatillo me proporcionó las sensaciones de mi vida»

El francés hizo un repaso de San Isidro, junto a los demás triunfadores del serial en la apertura del ciclo de cine taurino en Las Ventas

Esta mañana comenzó el tercer ciclo de Cine y Documental Taurino con un lleno absoluto en la Sala Bienvenida de la Plaza de Las Ventas. El acto fue organizado por el Centro de Asuntos Taurinos de la Comunidad de Madrid con la colaboración de Taurodelta, representada por Manuel Martínez Erice. El director gerente del Centro de Asuntos Taurinos, Manuel Ángel Fernández, fue el encargado de presentar la jornada y durante la presentación se tributó una larga y emocionante ovación a los alumnos de la Escuela Taurina Marcial Lalanda de Madrid, quienes estaban presentes en la sala.

En la primera sesión del ciclo, se proyectó el documental San Isidro 2015, un resumen de los mejores momentos de la pasada Feria. Tras el visionado del reportaje, hubo un coloquio posterior en el que intervinieron los principales triunfadores del ciclo, Sebastián Castella y Alberto López Simón, el rejoneador Diego Ventura, el novillero Posada de Maravillas y el ganadero José Luis Lozano, propietario de Alcurrucén. El periodista Federico Arnás, director de Tendido Cero de TVE, fue quien moderó el coloquio.

Una parte importante del coloquio se centró en la faena de Sebastian Castella al toro «Jabatillo», que José Luis Lozano calificó de histórica, «seguiremos hablando de ella dentro de 20 años. Muy pocas veces he visto la plaza en pie después de los 11 muletazos de inicio», y que Sebastián Castella calificó como la más importante de sus 20 años en el toreo, «me proporcionó las sensaciones de mi vida», aunque se mostró especialmente satisfecho, también, con la realizada al toro «Lenguadito», de El Torero, en el mismo ciclo. Castella confesó que la Plaza de Las Ventas es donde la presión se siente más «porque es donde se siente más la verdad. Es una plaza que me transmite seguridad».

Por su parte, López Simón dijo que Madrid le ha sacado de la oscuridad, que ha sido esta temporada en la que ha pasado de perseguir el triunfo «porque me produce muchísima ansiedad» a buscar sus propias sensaciones. «Se trata mucho más de sentir que de buscar estadística y ese cambio en mi mente me lo ha afianzado esta temporada en Madrid, incluidas las dos tardes de Otoño, que muchos me desaconsejaron».

El jinete Diego Ventura aseguró que su tarde en San Isidro ha sido la más completa de su carrera, en los dos toros, aunque la del segundo la culminó con un rejón perfecto. «No sé si se concedió o no el rabo, aunque tres pañuelos se vieron. Me quedo con que la gente lo pidió». Ventura abundó en la opinión de los toreros de a pie sobre las dificultades que conlleva la altura del centro del ruedo de Las Ventas «porque sobre todo al recibir al toro, el caballo va cuesta arriba y el toro cuesta abajo. También en la suerte de matar el toro está más arriba que el caballo. Por eso trato de realizar siempre las suertes en los medios».

El novillero Posada de Maravillas, séptimo de la dinastía de toreros «Posada», aseguró que Madrid le ha dado la fuerza para continuar después de la grave lesión que sufrió el año anterior en Pamplona que le hizo plantearse el dejarlo: «Esa tarde lloré de emoción por lo que significaba de superar una etapa muy dura y saber que maduras como torero y como persona»

Por último, el ganadero José Luis Lozano, quien ha pasado por Las Ventas como novillero, empresario, apoderado y ganadero, comentó que el público de los toros es excesivamente estricto y exigente con su propio espectáculo. Fiel al encaste Núñez desde hace 40 años, asegura que la de ganadero es la faceta menos gratificante pero sí la más romántica. «El mejor ganadero es el que menos se equivoca» y confesó que de sus dos encierros en San Isidro «el primero fue en general mejor que el segundo, aunque habíamos puesto más esfuerzo en el segundo, por las hechuras». También trató las dificultades por las que atraviesa la Fiesta y especialmente la ganadería, con una fortísima reducción en la oferta de ganado. «En la Unión se ha pasado en pocos años de 80.000 vacas censadas a 30.000».