Tomás Rufo se merienda la Feria de Otoño

El toledano cortó dos orejas en la novillada de Fuente Ymbro, que abría la Feria de Otoño. Más de cuatro años hacían desde que Roca Rey salía a hombros de Madrid como novillero

Venía de declararse triunfador en el certamen nocturno «Cénate Las Ventas» del reciente verano, un título que acreditaba a Tomás Rufo como revelación pero también como firme aspirante, algo que confirmó con creces ayer en la Feria de Otoño y en el sexto encierro de Fuente Ymbro este año en la Monumental. Muy cerca se lo pasó Fernando Plaza por gaoneras en el turno de su compañero. Un gran quite que mereció la réplica de Tomás Rufo. Éste sacó todo su repertorio. Comenzó por estatuarios, pero pronto vio el triunfo por el izquierdo, por el que el toro humilló y lo quería todo por abajo. A ras de suelo llevó su muleta el toledano dejando dos tandas al natural y a compás abierto de gran valor. El segundo de Fuente Ymbro fue a más y Tomás se abandonó con la derecha, a pies juntos, y terminó con ayudados por bajo. Un recital de recursos que tras matar al primer intento le valió una oreja de ley. Un hito excepcional, salir a hombros de Madrid como novillero. El último en conseguirlo había sido Roca Rey en 2015. Tomás Rufo promete.

A por la Puerta Grande salió Rufo. Mientras la tarde iba ganando temperatura Manuel Sagayo fue aplaudido tras picar al quinto y los banderilleros del toledano obligados a saludar. El toro estaba listo para romper. Una primera tanda de despaciosidad y abandono, hasta con un cierto desdén impropio en alguien con dos puñados de tardes. Gran verticalidad con la derecha, se gustaba Tomás y se llevaba la mayor ovación de la tarde. Lo tenía. Sin moverse ni un palmo, estático y recto remató una faena de triunfo que solo dependía de la espada. No lo dejó escapar, estoconazo, oreja con petición de la segunda y tarde soberbia.

El Rafi hacía su presentación en Las Ventas con “Tramposo”, un novillo que tuvo movilidad pero que se volvía pronto, sin apenas llegar a salirse del muletazo. Aun así el espada galo firmó dos buenas tandas con la derecha muy templadas. Pero el toro no tardó en rendirse y El Rafi se fue a por la espada. Dejó una estocada tendida de rápido efecto. Se alargaría con un quinto, que dio pocas opciones y con el que el francés no se encontró a gusto en ningún momento. Estocada muy baja.

Fernando Plaza lo intentó sin éxito con el tercero. Confió en su izquierda, la que le había dado reconocimiento en sus dos tardes anteriores, pero su labor estuvo más cargada de estética que de emoción. Mató al segundo intento. Se trastabilló con el capote y el sexto no le perdonó, le persiguió y lanzó por los aires sin dudar, aunque sin consecuencias. Fernando se rehizo. Pero tras el estallido de Rufo, se necesitaba mucho para estar a la altura, algo más que entrega e intención.

Las Ventas (Madrid), primera de la Feria de Otoño. Se lidiaron novillos de Fuente Ymbro, bien presentados. El 1°, con movilidad pero revolviéndose; el 2°, con fondo y a más; el 3°, noble; el 4°, justo de fuerza; el 5°, gran toro; el 6º, parado. Más de tres cuartos de entrada.

El Rafi (presentación), de oliva y oro, tendida (silencio); estocada baja (silencio).

Tomás Rufo, de verde botella y oro, tendida (oreja); entera (oreja).

Fernando Plaza, de lila y oro, media, casi entera (silencio); estocada que hace guardia, dos pinchazos, estocada (silencio).