Voluntad de cambio ante la hegemonía Domecq

Pese a que volverá a estar presente en la mitad de los paseíllos, en el primer San Isidro de Plaza 1 estará la flor y nata del campo bravo y volverán algunas de las ganaderías deseadas años atrás por los aficionados

Toro de Victoriano del Río, en los corrales de Las Ventas
Toro de Victoriano del Río, en los corrales de Las Ventas

«Cuando asumes que no hay esperanza, garantizas que no haya esa esperanza; pero si asumes que hay una oportunidad para cambiar las cosas, existe la posibilidad de que ese instinto contribuya a mejorarlas». Al pensamiento de Noah Chomsky parece haberse apuntado Simón Casas. El primer San Isidro de su flamante Plaza 1 contará con mayor variedad de encastes que los últimos años. A pesar de que los aposentos del encaste Domecq siguen copando prácticamente la mitad de los carteles, se advierte una interesante voluntad por saciar a todos los paladares, con mayor variedad de procedencias y, sobre todo, el regreso de algunas ganaderías muy queridas por el aficionado venteño.

Por supuesto, no faltarán las ganaderías que copan los lugares en todo el circuito de ferias y que son fijas en todos los carteles de figuras que se precien. A la cabeza de todas ellas, Victoriano del Río, casi sinónimo de Puerta Grande en Las Ventas durante las últimas temporadas, 8 en las 10 primaveras anteriores, y que llega en la «pole» de la parrilla de salida después del oloroso perfume de su ‘Dalia’ en la Beneficencia del año pasado. Toro de bandera. Otras que saben lo que son las mieles del triunfo en Madrid estos últimos años son Juan Padro Domecq y Parladé –que crecen ya de la misma mata ganadera, pues su propietario unificó ambas vacadas a la muerte de su padre y este año es ya suya la selección en ambas–, Fuente Ymbro, Núñez del Cuvillo o Jandilla.

Asimismo, la sangre Domecq también estará presente en los chiqueros de Las Ventas con las corridas de El Ventorrillo, El Pilar, Montalvo, Garcigrande –otra de las que vuelve este año para incrustarse en uno de los carteles de relumbrón–, Las Ramblas, Lagunajanda y El Torero, amén de en dos novilladas con todas las garantías para el triunfo de los noveles: El Montecillo y Montealto.

En ese ya citado capítulo de regresos, la «reentreé» más sonora llega por partida triple con las ganaderías de encaste Santa Coloma, que vuelve a San Isidro después contar con un sólo encierro –y no completo– de esta sangre el año pasado. Dos corridas de toros, La Quinta, que además servirá para levantar el telón a este maratoniano mes de toros el jueves 11, y Rehuelga, a las que se unirá una novillada de Flor de Jara.

Otra divisa con alcurnia que volverá este 2017 a los corrales de Las Ventas será Dolores Aguirre. Con la novillada del 1 de mayo como avanzadilla dentro de la Feria de la Comunidad, en la finca sevillana de Dehesa Frías aguarda también una imponente corrida de toros para el lunes 5 de junio. Un aliciente para el exigente aficionado venteño, que podrá volver a estas reses que aglutinan sangre ‘Atanasio’ y del Conde de la Corte. Junto a esta vacada, dos clásicos isidriles del campo charro como El Puerto de San Lorenzo y Valdefresno serán los otros dos representantes del citado encaste «Atanasio».

El otro encaste que estará presente tres tardes este San Isidro será el de Núñez. Lo hará posible una de las divisas más consolidadas del campo bravo y que acostumbra a echar algún toro importante en Madrid: Alcurrucén. Áun reciente en la retina de todos la encastada codicia de su «Malagueño» en 2016, el hierro de los hermanos Lozano será el único que acuda dos tardes dentro del abono isidril -Victoriano del Río y Núñez del Cuvillo lidiarán sus segundos encierros en las Corridas de la Beneficencia y Cultura respectivamente–. José Luis Pereda, y su segundo hierro La Dehesilla, será la otra vacada con origen Núñez.

Otra de las sangres predilectas del aficionado de Madrid es la de los ‘Marqués de Albaserrada’. Ausente José Escolar, todo quedará en manos de dos perennes en la primavera venteña como Victorino Martín y Adolfo Martín. La primera de ellas, que lidió ya el pasado Domingo de Ramos sin que hubiera triunfo relevante, está llamada a vertebrar uno de los carteles de más interés de todo el serial. Será el martes 6 de junio, cuando Alejandro Talavante, en una apuesta personal tras su fallida encerrona de hace unas temporadas, se reencontrará con los de la ‘A’ coronada. Diego Urdiales y Paco Ureña, dos de los diestros más queridos por la afición capitalina, completan la terna.

Mención aparte merece el legendario hierro sevillano de Miura. Desde Zahariche, mito viviente del campo bravo, se embarcará una corrida muy especial rumbo a la calle Alcalá, la que conmemorará el 175 aniversario de la fundación de la ganadería. Casi nada. Para la ocasión, además, Eduardo Dávila Miura, sobrino de los ganaderos, volverá a vestirse de luces, como ya ha hecho en los últimos años en Sevilla y Pamplona, para lidiar los toros de la casa en una fecha tan especial. Tampoco faltará otra de las devotas del sector torista, Cuadri.

Por último, cambiando de tercio, en lo que respecta a los festejos de rejones, también se abrirá la baraja frente al predominio habitual de los «Murube», que estarán representados con sendos lotes de la familia Capea, con los diferentes hierros de la casa, y Fermín Bohórquez. Para los dos espectáculos a caballo restantes, se ha reseñado una corrida de Los Espartales y otra con esas láminas de otra época berrendas de Benítez Cubero.

Alicientes de todos los colores para que el Cónclave vuelva a latir al ritmo de la bravura. 31 ganaderías traerán lo mejor de sus dehesas para conquistar esa gloria que sólo da la primera plaza del mundo. El toro, a examen. La gran reválida de San Isidro. Madrid en mayo. El poder de la Púrpura espera.