Triángulo de amor bizarro

El CDN estrena la versión teatral de «Amantes», la película de Vicente Aranda, con el coguionista del filme, Álvaro del Amo, en la dirección

Marta Belaustegui y Marc Clotet, en la obra
Marta Belaustegui y Marc Clotet, en la obra

Hasta los más furibundos detractores del cine de Vicente Aranda –por no hablar de sus admiradores–, o al menos muchos de ellos, tienen en la retina el final de «Amantes», una de sus películas más alabadas. El director de «El Lute» y «La pasión turca» se inspiró en un suceso real, un triángulo pasional entre un hombre y dos mujeres que acabó regado de sangre para componer un filme, en 1991, que afianzó las carreras de Maribel Verdú, Jorge Sanz y Victoria Abril. En «Amantes» se dieron la mano el relato romántico y la descripción de una España de posguerra en la que los chicos de pueblo iban a Madrid a hacer la mili y en la que el extraperlo estaba a la orden del día. En ese ambiente de pobreza y pensiones de mala muerte se coció una tragedia real que Aranda hizo celuloide con un guión firmado por él mismo junto a Álvaro del Amo y Carlos Pérez Merinero. El último falleció en 2012, así que no pudo ver su guión hecho teatro. Pero sí Aranda, quien se animó con la idea que surgió de Mario Gas cuando éste estaba al frente del Teatro Español, y que ha estado presente en casi todas las fases del proyecto. Inicialmente, de hecho, lo iba a dirigir Aranda y Del Amo firmaría la dramaturgia, pero la delicada salud del cineasta, que tiene 87 años, lo ha obligado a apartarse de la primera línea y finalmente ha sido el coguionista quien ha firmado la dirección.

«''Amantes'' es un triángulo clásico, la historia de un hombre entre dos mujeres. Las mujeres serían los catetos y el hombre, la hipotenusa que los une. También es el campo de batalla donde Luisa y Trini intentan llevarse para sus vidas a Paco», explica Del Amo. Y deja claro que la obra de teatro es y a la vez no es la película. «Cuando recibí el encargo, Vicente ya tenía claro que no se trataba de hacer una adaptación». Lo que han buscado con esta coproducción entre el teatro público y Sandra Toral ha sido ahondar en el drama, el misterio y la profundidad psicológica de los personajes. Algo a lo que ayuda la sala pequeña del Teatro Valle-Inclán, la Francisco Nieva: «El cine es mucho más realista que el teatro. Ahí está el sentido de esta producción: los personajes, que están tan cerca de los espectadores, a los que casi se puede tocar, son capaces de crear imaginación y cierta violencia», dice el director.

Para Natalia Sánchez, Trini, la sencilla e inexperta criada enamorada del soldado Paco, «es una mujer española de los años 50, muy trabajadora y sufrida. Sin Paco no concibe el futuro. En esta historia no hay buenos ni malos, los tres están empujados por una pasión fundamental y fortísima: el amor». Y añade: «Los personajes tienen mucho de nosotros, los hemos hecho nuestros desde el primer momento. El objetivo es que, cuando la gente entre al teatro vea un ''Amantes'' totalmente diferente y se olvide de la película». Es difícil. Lo saben. «Hay algunas que se quedan en la retina del espectador. ''Amantes'' se quedó en la mía», reconoce Belaustegui, que da vida a Luisa, la dueña de la pensión que se cruza entre los novios, «una mujer fascinante que se niega a vivir según las normas opresivas de la época». La relación entre Luisa y Paco se volverá más carnal, mientras Trini no acaba de decidirse a dar el paso, algo que en la película dio pie a escenas tórridas y que en esta producción han solventado, cuenta el director, con «estilización». Con todo, para curarse en salud, el teatro ha colgado el letrero de «No recomendado para menores de 16 años». Y es que, cuenta Clotet, «Paco entra en ese juego en el que cada día necesita más de las dos. Esa espiral se va descontrolando y él es incapaz de elegir». El final, navaja incluida, es ya historia. Como el caso real, que conmovió a Burgos en 1948.