Televisión

El zasca de una madre que desarma a Chicote

El cocinero iba a ayudar a su hijo en “Pesadilla en la cocina”

Chicote empezó “Pesadilla en la cocina” con una de sus frases memorables después de comprobar el estado de “El jardín del pensador”, cuyo dueño, Feli, acumula una deuda de 100.000 euros. “Si este restaurante lo ve Stephen King, dos novelas le caen”, dijo. Ante la mala gestión se escondía un problema muy serio: su propietario, Feli, se juntó con malas compañías y fue adicto a las drogas. Chicote fue a visitar a su madre, Aurelia, que fue todo espontaneidad y le dio un zasca: “Yo lo veo a usted muchas veces en la tele. Tiene buen corazón, porque luego lo veo a usted que es bueno, pero tiene un genio... que hace llorar a toda la gente allí. ¡Sí, lo he visto yo! ¡Que lloran!”, le espetó ante la mirada atónita de Chicote. Después se relajó el ambiente cuando habló de su estado físico: “Está usted que no parece el mismo. ¿Ha hecho régimen? Porque yo lo veía en la tele... ¡madre mía! Gordo, ¿dónde va a parar? Está mucho más guapo”.

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El programa tuvo un momento muy emotivo cuando el cocinero acompañó a Feli y a Aurelia al el santuario de la Virgen del Puerto, donde acudía ella para rezar con el fin de que su hijo superase su adicción.