miércoles, 23 agosto 2017
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Pajín veranea en una residencia pública donde se accede por concurso

  • Pese a que sólo pueden ir funcionarios, la ministra pasó el fin de semana con sus padres

El «chollo del verano», o al menos así la conocen los lugareños. La residencia de la isla de Lazareto (Menorca), lugar elegido por la ministra de Sanidad, Leire Pajín, para pasar unos días de descanso con sus padres, ya no debería ni siquiera ser un paradisiaco sitio de vacaciones de acceso exclusivo para funcionarios del cuerpo de Ministerio de Sanidad, en virtud del convenio suscrito el 27 de marzo con el Consell de Menorca para regular las visitas a la isla y abrirla también al resto de menorquines.

Un convenio que todavía no se ha puesto en práctica pese a que la polémica viene de lejos y la isla, que se encuentra en el puerto de Mahón, fue declarada Bien de Interés Cultural en 1993. Resulta que Pajín no sólo no  ha hecho efectivo el compromiso adquirido personalmente por escrito hace tres meses, sino que además parece que a la ministra tampoco le ha importado mucho el que dirán por aquello de que en el buen uso de su alto cargo se haya saltado las condiciones de acceso a una de las exclusivas plazas de descanso en tan emblemático paraje del puerto de Mahón.

Según informaron a LA RAZÓN fuentes del Ministerio de Sanidad, a la residencia de Lazareto se accede, teóricamente, por concurso y el reparto –ya que no hay plazas para todos los funcionarios que solicitan ir– se determina, también en teoría, cada año en función de si los interesados han disfrutado ya de tal privilegio en las vacaciones anteriores, del nivel de renta familiar y del número de hijos. Las bases del sorteo aparecen en la intranet de Sanidad y Política Social, información a la que acceden todos los trabajadores y que es pública desde mediados de abril. A una plaza tiene derecho todo el personal en activo que dependa del Ministerio, y también las personas jubiladas.

Pajín no es funcionaria del Ministerio de Sanidad. Pero, además, no tiene ninguna unidad familiar dependiente de ella ni tampoco parece que ande corta de renta. Ni ella, ni afortunadamente sus padres: el barón socialista José María Pajín, asesor en la subdelegación de Gobierno en Alicante; y su madre, Maite Iraola, concejal del Ayuntamiento de Benidorm.
Iraola ha sido la protagonista de uno de los últimos escándalos más sonados en la historia del transfuguismo español: hasta septiembre de 2009 militó en el PSOE, partido que abandonó tras ese episodio de transfuguismo que incluso tuvo que ser reprobado por su hija en el ejercicio de su cargo como secretaria de Organización del PSOE.

Así que, teniendo en cuenta sus condiciones familiares y personales, si la ministra hubiese tenido que someterse formalmente como una más al sorteo, hubiera tenido muy difícil que le tocara premio. Más bien imposible. En Menorca está muy extendido el malestar por el uso restringido que se sigue haciendo de Lazareto. La isla puede ser visitada en grupo, concertando cita previa, algo que, en la práctica, por las trabas y pegas que se ponen, acaba siendo imposible. Ya a partir de junio empiezan los turnos vacacionales, seis en todo el verano y de 15 días.

Al islote también acceden aquellas personas autorizadas mediante un pase especial, un permiso que proviene de los propios veraneantes. Es decir, que suele ser en beneficio de familiares y amigos de funcionarios, mientras que los menorquines no pueden ni poner un pie en el recinto. Por su parte, el Ministerio de Sanidad ha indicado que «es falso que la ministra haya estado de vacaciones por la gorra», y que a la residencia «también pueden ir los trabajadores eventuales del Ministerio y  los de los organismos autónomos dependientes de Sanidad», al igual que las personas que «asisten a los cursos que anualmente organiza Sanidad en la residencia».

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