La Bauhaus, más presente que nunca cien años después

El IV Encuentro Internacional de Arte Contemporáneo de Sevilla homenajea hasta junio los valores de la escuela alemana del siglo XX

Exposición "Bauhaus: a 100 años de la revolución total de un lenguaje"
Exposición "Bauhaus: a 100 años de la revolución total de un lenguaje"

Cuadrados, círculos y triángulos no son elementos fortuitos. Una escuela de intelectuales de principios del siglo XX en Alemania los convirtió en una filosofía de vida. Hablamos de la Escuela de la Bauhaus (1919-1933) fundada por Walter Gropius durante la Primera Guerra Mundial en Alemania. Aunque sus aires de vanguardia fueron perseguidos por el régimen nazi, siguen presentes en la actualidad. Sus principios se han considerado trascendentales desde la iniciativa cultural ARTSevilla debido a que en el año que dejábamos atrás hace unos días, se cumplía un siglo del surgimiento del movimiento producto de la sinergia entre la construcción, «Bau» y la casa, «Haus».

Por esta razón, la IV edición del Encuentro Internacional de Arte Contemporáneo, por primera vez bianual, celebrado en esta ocasión en el casco histórico de Sevilla, acoge desde noviembre del año pasado hasta el próximo domingo la exposición «BAUHAUS: a 100 años de la revolución total de un lenguaje» y hasta junio a cuatro colecciones que reunirán a cuarenta y tres artistas de diferentes disciplinas con el objetivo de poner en valor el legado de la Bauhaus.

Con enclaves como la Casa de la Provincia, el Espacio Laraña de la Facultad de Bellas Artes, la Escuela de Arte de Sevilla, la sala expositiva de la Cámara de Comercio o el Espacio LAB, la directora de la exposición, Eva Morales, asegura que el hecho de que Sevilla acoja una iniciativa en torno a la figura de la Bauhaus era de una necesidad inminente. «En aspectos de nuestra vida como tipografía, arquitectura...nos ha influido en todo» apunta Morales, ya que, considera «importante» concienciar a la sociedad sobre cómo han influido los valores de la Bauhaus sobre la construcción y la forma de entender la vida.

Aunque a principios del siglo XX fueran tachados de desacato, estética y utilidad fueron los dos pilares fundamentales de este movimiento. El diseño industrial y gráfico que ahora calificamos de ordinario e imprescindible tiene su origen en la Bauhaus, ahora base fundamental de empresas como IKEA. Las características de la sueca no son nuevas. El movimiento de la Bauhaus «propuso lo mismo: una cosa funcional que puedes montar en tu casa y que encima es estética», asegura la comisaria de la exposición «BAUHAUS: a 100 años de la revolución total de un lenguaje», Noelia Arrincón. Los principios de la Bauhaus siguen perdurando hasta la actualidad aunque, no sólo son entendidos en cuanto a construcción se refiere. Trascienden al contexto social. Si nos remontamos a sus inicios, hace cien años la Bauhaus nace en un marco de «guerra e incomprensión» por lo que, la necesidad de «renovar la sociedad» era más que inminente, cuenta Arrincón. El factor participativo de las construcciones «invita al comprador a participar de la propia pieza» algo que tiene mucho que ver con valores de la Bauhaus como la cooperación. Ese «todos suman y participan» es la base de los principios de la Bauhaus. Para la comisaria de la exposición, la colectividad y el trabajo en equipo provenientes del movimiento debería significar un factor transgresor dentro del sistema educativo actual.

Siguiendo esta línea, el cambio y la renovación que persigue esta exposición, además, tiene que ver con el género. En relación a la presencia de mujeres artistas durante la IV edición la comisaria de la exposición, se siente «orgullosa» por el resultado de la participación femenina, que supone el 40% del total. Arrincón señala la importancia del movimiento de la Bauhaus como clave para el cambio social porque «el arte tiene la capacidad de comunicar».