Un desahucio cada día para liberar viviendas sociales de los ocupas

La agencia pública de vivienda hará obras en 350 edificios, con 3.600 pisos, para hacerlos accesibles, mientras combate la ocupación ilegal y los impagos del alquiler

Una de las últimas promociones públicas, en Sevilla. La media de edad de los pisos sociales es de 22 años
Una de las últimas promociones públicas, en Sevilla. La media de edad de los pisos sociales es de 22 añosLa Razón

Reducir la morosidad, acabar con la ocupación ilegal y rehabilitar un parque de viviendas cuya edad media supera los veinte años. Sobre esos tres pilares se asienta la política de la Agencia de Vivienda y Rehabilitación de Andalucía (AVRA), responsable de gestionar las cincuenta mil viviendas en alquiler que se reparten por más de quinientos municipios de la comunidad. Los impagos son el gran caballo de batalla con los inquilinos de los pisos sociales. «Cuando las viviendas dan alojamiento a familias con recursos limitados no es fácil conseguir unos índices de cobro altos», asegura Juan Carlos del Pino, director de AVRA.

En declaraciones a LA RAZÓN, el responsable de la agencia pública apunta que «se está trabajando en un plan de choque con el objetivo de reducir la morosidad en la vivienda social, encaminado a una mayor concienciación de los inquilinos sobre la obligación que tienen de contribuir, en la medida de sus posibilidades, al mantenimiento del parque, evitando la especulación con las viviendas que tienen adjudicadas». Ese punto enlaza con la siguiente cuestión espinosa: las ocupaciones ilegales. El año pasado se tramitaron 403 expedientes de desahucio, a una media de uno al día –246 por ocupación sin título y 157 por no destinar la vivienda a residencia habitual, más otros 14 expedientes de «recuperación posesoria», para casos en los que no había transcurrido un año desde que se produjo la ocupación irregular–.

«Los desahucios no son por afán recaudatorio, sino porque las viviendas las tienen que ocupar las personas a las que les corresponden», asegura Del Pino, que ocupa desde febrero del año pasado la dirección de AVRA. Respecto al mal estado del parque público, admite que «la mayoría de edificios se consideran no accesibles y, por tanto, era necesario un plan de choque». En concreto, esta circunstancia afecta al 93% de los bloques de viviendas, según el Plan de de mejora y mantenimiento del parque público aprobado en mayo de 2018. «Somos conscientes de esta situación y se ha puesto en marcha, por primera vez, un programa de accesibilidad que elimine las barreras arquitectónicas». La actuación «se desarrollará en tres fases y rranca este año con una primera fase en 340 edificios, que atañe a 3.588 viviendas». El Plan de Vivienda y Rehabilitación de Andalucía 2016-2020 contemplaba la elaboración de un programa de actuaciones para mejorar las viviendas sociales. Del Pino remarca que «las gestiones de este Gobierno han permitido desbloquear muchos proyectos que habían quedado paralizados por falta de financiación». El anterior Gobierno estableció las bases de dicho plan, con un presupuesto fijado en 46,6 millones, que afectaría a casi seis mil viviendas entre 2017 y 2020, y otros 29 millones en actuaciones para mejorar la eficiencia energética. El plan de mantenimiento reconocía, además, el grave problema de conservar una bolsa de viviendas tan amplia, especialmente las promociones situadas en la periferia de las grandes ciudades, como son el Polígono Sur en Sevilla o el Polígono Almanjáyar de Granada, con grandes carencias de equipamientos y problemas de conflictividad social y degradación urbana.

Vender inmuebles y suelo para acabar con la deuda

La deuda de la Agencia pública de Vivienda y Rehabilitación (AVRA) fue engordando durante años hasta rondar los quinientos millones de euros. «La nueva dirección de la agencia ha encontrado una situación financiera manifiestamente mejorable», asegura su máximo responsable, Juan Carlos del Pino. Por un lado, se produjo «un alto nivel de endeudamiento por el impago de las encomiendas hechas a lo largo de su trayectoria» por la Junta, «una deuda que en la actualidad se está reduciendo paulatinamente». Por otra parte, «gracias a los ingresos por la gestión y venta de sus activos, AVRA está reduciendo también de forma progresiva sus compromisos con entidades bancarias».

Del Pino no fija una fecha, ni próxima ni lejana, para culminar ese saneamiento, pero considera que «con la comercialización y venta de sus bienes inmuebles, los ingresos mejorarán en los próximos meses y años, lo que debería ayudar a terminar de sanear las cuentas de la Agencia». En cuanto a la facturación estimada por este concepto, señala que «los ingresos por venta de bienes son siempre imprevisibles, ya que dependen mucho de la situación del mercado inmobiliario. Parece que los tiempos que vienen no serán los mejores». Del Pino, no obstante, es optimista respecto a la incidencia que tendrán las nuevas fórmulas de venta planteadas. «Estamos aplicando medidas más acordes con los nuevos tiempos y con las nuevas formas de vender, y ello debe producir resultados, esperamos que muy pronto», explica. Lo primero que harán será hacer públicas las propiedades de la agencia. «Estamos a punto de presentar el catálogo de bienes de AVRA y hemos decidido poner buena parte de nuestros activos en venta de forma permanente y de forma directa, sin subasta», con el objetivo de «utilizar cualquier formato que nos permita mejorar los resultados de esa actividad, ya que ello ayudará sin duda a una mejor gestión de las políticas de vivienda», dependientes de la Consejería de Fomento.