Colaboración

Zaragoza busca a Pablo Cebolla, desaparecido desde el viernes

El joven de 20 años no ha dado señales desde el 12 de febrero. Buzos de los Bomberos rastrean el río Ebro, cuyo caudal elevado complica las labores, en un dispositivo que suma drones y efectivos de Policía Nacional y Protección Civil

Zaragoza busca a Pablo Cebolla, desaparecido desde el viernes
Pablo fue visto por última vez cerca de la discoteca Kenbo, en pleno Casco HistóricoPolicía Nacional

Zaragoza vive horas de máxima tensión y angustia. Desde la madrugada del 12 al 13 de febrero, no hay noticias de Pablo Cebolla Guerrero, un joven de 20 años natural de Alhama de Aragón. Su rastro se perdió tras una noche de fiesta en la capital aragonesa, y lo que comenzó como una ausencia preocupante se ha transformado en un operativo de búsqueda contrarreloj, focalizado principalmente en el caudaloso río Ebro.

Las pistas digitales han sido determinantes para acotar el perímetro de rastreo. Si bien Pablo fue visto por última vez cerca de la discoteca Kenbo, en pleno Casco Histórico, la geolocalización de su teléfono móvil emitió una última señal en el entorno del Puente de Santiago. Este dato ha convertido la zona en el punto cero para el Grupo de Desaparecidos de la Policía Nacional, que lidera la investigación.

Los equipos de emergencia se enfrentan a un enemigo formidable: la naturaleza. El río baja con fuerza debido a un episodio de crecida del caudal, lo que dificulta enormemente la visibilidad y las maniobras de los buzos de los Bomberos de Zaragoza. La alcaldesa, Natalia Chueca, no ha ocultado la complejidad del escenario: "Este episodio lo complica bastante", admitió, reconociendo el riesgo añadido que supone para los propios rescatistas.

Movilización social y señas de identidad

Para contrarrestar las turbias aguas del Ebro, el dispositivo ha incorporado tecnología aérea mediante drones y ha sumado el apoyo de voluntarios de Protección Civil. El radio de búsqueda ya no se limita al puente; se ha expandido aguas abajo peinando las riberas de barrios y localidades próximas como La Cartuja Baja, Utebo y Casetas. Aunque la solicitud oficial de colaboración llegó el domingo —un lapso que la regidora ha lamentado—, Chueca ha sido tajante sobre el compromiso actual: "Lo importante es que estamos en ello, nosotros estamos a disposición".

Más allá del despliegue oficial, la solidaridad se ha abierto paso en las calles. Un centenar de familiares y amigos han empapelado la ciudad con carteles y fotografías, organizando batidas paralelas desde el sábado con la esperanza de encontrar algún indicio.

Para facilitar la identificación, es crucial recordar la vestimenta que llevaba Pablo Cebolla en el momento de su desaparición: una cazadora roja y negra, vaqueros claros y zapatillas negras. Las autoridades solicitan que cualquier dato, por insignificante que parezca, sea comunicado de inmediato al 091 de la Policía Nacional o al teléfono facilitado por la familia: 689 357 610.