5 preguntas y respuestas para la vuelta al gimnasio

Es uno de los propósitos típicos y más frecuentes cuanto terminan las vacaciones: empezar a hacer ejercicio.

Para muchos, esto pasa por apuntarse a un gimnasio y con esta decisión llegan muchas dudas sobre qué ejercicios son los mejores para nosotros, cuándo comer, cómo vestir...

Para muchos, esto pasa por apuntarse a un gimnasio y con esta decisión llegan muchas dudas sobre qué ejercicios son los mejores para nosotros, cuándo comer, cómo vestir... A continuación resolvemos 5 cuestiones que facilitarán tu vuelta a la rutina deportiva.

1. ¿Contrato a un entrenador personal?

Contar con un experto que te vigile y corrija tus errores a cada instante mejora tu rendimiento. También ayuda a que no flaquees y que ejerza casi de policía cuando, exhausta, exclames aquello de “no puedo más”. Pero deberás ser disciplinada con tu asistencia al gimnasio si quieres amortizar la inversión, dedicarle un presupuesto y ya verás, que al final, “sí puedes”.

2. ¿Puedo ir estando embarazada?

Es muy recomendable hacer ejercicio antes de que nazca tu bebé. Mejora la circulación y ayuda a mantener el peso a raya. Pero ni todos los ejercicios son adecuados ni tampoco seguir la misma intensidad mientras avanza el embarazo. Coméntaselo a los monitores para que adapten las ruinas a tu estado. Un pulsómetro puede serte de ayuda para comprobar que la frecuencia cardíaca no se dispara y que el feto no sufre falta de oxígeno.

3. ¿Debo ir cada día?

Puedes plantarte cada día en el gimnasio siempre que no trabajes los mismos grupos de músculos. Aún así, los expertos recomiendan desconectar un día. Por el bien de las articulaciones y el mental. Si tienes mono de deporte, mejor sal a pasear. Ir acompañada reduce el número de excusas para saltarte el entrenamiento.

4. ¿Cada cuánto tiempo debo beber agua?

Hazlo tantas veces como lo necesites. La falta de hidratación causará cansancio y con ello, una pérdida del rendimiento deportivo: es probable que te sientas mareada, que tus músculos no reacciones del todo bien y que sufras calambres. Por eso es recomendable ir haciendo visitas a la fuente de agua siempre que te lo sugiera tu entrenador, te lo pida el cuerpo o hagas una rutina intensa. Unos cuantos sorbos cada 10 minutos ayudarán a que tu corazón no tenga que esforzarse tanto para bombear la sangre y los nutrientes y el oxígeno llegarán mejor tus músculos. Al acabar, bebe también.

5. Si hago pesas, ¿me pondré cachas?

Rotundamente, no. Sin embargo es uno de los principales temores de las féminas cuando el monitor les pone una tabla de ejercicios. Pero para generar un aumento muscular muy evidente, como el de los culturistas, hace falta testosterona y las mujeres tenemos niveles mínimos de esta hormona masculina. Para lo que sí sirven las pesas es para tonificar, mitigar la flacidez y, sobre todo, definir la silueta.