¿Salud en vena? Los expertos alertan de riesgos en órganos internos

Entre 80 y 130 euros cuesta una infusión del cóctel de vitaminas directo al torrente sanguineo.

Basta hacer un repaso a la lista de nutrientes necesarios con los que nuestro organismo funcionaría a la perfección, para darnos cuenta de que resulta difícil ingerir la cantidad de alimentos necesaria que los contienen. Y menos sin que las calorías se peguen al cuerpo. Por ello, hay quienes recurren a la denominada infusión intravenosa de vitaminas que, como su nombre indica, consiste en colocar una vía en el brazo y pasar entre 15 y 30 minutos recibiendo dosis de vitaminas, calcio y magnesio (entre otros) directos en la vena. De hecho, son muchas las «celebrities» que vienen utilizando esta técnica para ponerse a tono. Pero sus beneficios reales para la salud son cuestionados.

En realidad se trata de la evolución natural de las inyecciones de vitaminas que el médico estadounidense John Myers empezó a emplear con pacientes hace más de tres décadas y que, ahora han vuelto a los tabloides por los famosos «selfies» de famosas como la cantante Rita Ora o Rhianna. Hace apenas unos meses, la modelo Cara Delevingne lució en su cuenta de Instagram una foto de sí misma conectada a un suero de vitamina para ayudar a recuperarse de un resfriado.

Desde A Tu Salud, expertos nacionales e internacionales opinan sobre esta forma de «cuidarse» que, si bien no es nueva, cada vez tiene más devotos.

Patologías

Con esta técnica, Alan R. Gaby, ex presidente de la Asociación Americana de Medicina Holística explica que «es efectivo en ataques agudos de asma, así como migrañas, fatiga, fibromialgia, espasmos musculares o palpitaciones, entre otros».

Por su parte, Peter Dana, especialista en Medicina Antiaging y Cirugía Estética, argumenta que «se trata de una técnica tradicional que actúa como complemento. No es milagroso. Se utiliza mucho para mejorar en estados de mucho esfuerzo y cansancio, por ello es frecuente en actores, cantantes y deportistas».

La media de edad es cumplida la treintena en adelante y, entre sus componentes destaca la vitamina C (beneficiosa contra la inflamación y la artritis reumatoide), sulfato de magnesio, vitamina B5, B6 y B12 (esta última beneficiosa contra la fatiga y el insomnio, fortalece el sistema inmunitario) y gluconato de calcio.

Peligros

Sin embargo, Keith Ayoob, dietista y profesor de Pediatría de la Facultad de Medicina de la Universidad Albert Einstein de Nueva York, Estados Unidos, explica que «no se pueden obtener todas las ventajas del alimento con megadosis de sustancias nutritivas específicas. Y no está exento de riesgos. Ésta no es la forma en la que el hombre se nutre y desalentaría a la gente a tomar sustancias nutritivas por esta vía», continúa.

Entre los peligros, Ayoob aclara que «nuestros cuerpos son diseñados para nutrirse por vía oral. La inyección en vena de vitaminas es una práctica extrema y los extremos no son sostenibles. Si se produce una contaminación o infección, ésta no se va a frenar en las barreras naturales de la vía digestiva, sino que irá directamente al torrente sanguíneo. Por otro lado, recibir dosis de golpe puede interaccionar con algunas medicaciones». A lo que Dana responde que la ingesta que se debe hacer de alimentos para cumplir con los niveles óptimos de vitaminas es imposible y comer demasiado puede provocar úlceras o cálculos renales.

Además, «la ruta de la inyección intravenosa evita los intestinos. En las enfermedades crónicas, los intestinos se inflaman a menudo, muestran un aumento en la permeabilidad pero fallan en absorber vitaminas y minerales importantes. Esto conduce con frecuencia a bajos niveles de nutrientes en los tejidos, aun cuando las aproximaciones dietéticas y los suplementos nutricionales estén proveyendo una nutrición óptima. Por otro lado, hoy en día, los alimentos cuando van del campo al supermercado ya no tienen vitaminas».

Sobre la absorción de nutrientes, Melinda M. Manore, profesora de Ciencias Biológicas y miembro del área de Nutrición de la Universidad de Oregon (EE UU) argumenta que «no estoy segura del por qué una persona normal y sana necesitaría someterse a este tipo de técnica, ya que las vitaminas son absorbidas fácilmente a través de suplementos. Tomar alimentos sanos y usar suplementos vitamínicos si es necesario, sería todo lo que un individuo necesitaría. Si alguien está enfermo y permanece hospitalizado, en ese caso habría razones para someterle a este tratamiento, pero sólo bajo esas circunstancias».

El precio

Cada sesión cuesta «entre unos 80 y 130 euros, y el proceso dura entre 15 minutos y media hora en los que el paciente sólo tiene que sentarse cómodamente en un sillón, dejar que le coloquen una vía y comenzar la infusión.

Sobre la frecuencia y el tiempo que tarda en hacer efecto, Dana señala que «no existe un marco específico. Por ejemplo, pueden someterse a este tratamiento poco antes de una competición deportiva, ya que no está prohibido ni da positivo en dopaje». Y, aunque hay quienes ya se sienten mejor tras la primera sesión, «lo recomendable es que lo hagan unas dos o tres veces a la semana. En el caso de pacientes crónicos que continúen semanalmente, o siempre que sientan una disminución de energía», añade el experto. Según explica Alan R. Gaby, suelen darse dosis pequeñas a las personas mayores o pacientes más delicados o hipotensos y también a los niños, a los que se les reduce las dosis proporcionalmente en función del peso corporal. Las dosis que describe el experto es de 4 mL de magnesio, 2mL de calcio, 1mL de B12, B6 y B5, 6mL de vitamina C y 8 mL de agua estéril.

No obstante, el profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad Albert Einstein, Keith Ayoob, sostiene que «las dosis han variado un poco de las que originalmente incluía el Myers". Y concluye que «mi sugerencia a esta gente debe reconsiderar su modo de vivir. Si es así como usted se nutre, es una bandera roja que su modo de vivir que tiene que cambiar. Sería mejor gastar ese mismo dinero en comprar alimentos buenos».

Dosis de fama

Aunque la aplicación de esta terapia vió la luz en la década de los años 60 de la mano del médico norteamericanoJohn Myers, no cosechó tanta fama hasta que los personajes más populares del celuloide y los escenarios despertaron el interés de la población mostrando en las redes sociales instantáneas siendo infudidos en diferentes centros.

La cantante Rhianna o la modelo Cara Delevigne son algunas de las usuarias de este tratamiento con el que pretenden mejorar su estado físico. De hecho, la modeló anunció hace unos meses en su cuenta de Instagram que, en su caso, lo habia hecho para recuperarse de un resfriado que padecía.

Pero no son las únicas. Hace tiempo la prensa inglesa ya publicó que Madonna, Cindy Crawfort, Prince o Gery Halliwell eran adeptos al cóctel de vitaminas en vena, que yahay quien lo llama «party cocktail».

Pese a que en España el costeronda los 130 euros, en países como Reino Unido o Estados Unidos, la cifra puede llegar a superar los 300, en función del centro en el que se realice.