Desde Europa avalan los beneficios saludables del aceite de oliva

La Unión Europea ha incluido al ácido oleico, los polifenoles y la vitamina E que provienen de este alimento en la lista de declaraciones autorizadas de propiedades saludables de los alimentos.

Ocupa un lugar preferente en la dieta mediterránea y gracias a su composición cien por cien natural, sin adictivos ni conservantes, se ha posicionado como un alimento funcional de primer orden.

La "European Food Safety Authority"(EFSA) publicó una lista de declaraciones autorizadas de propiedades saludables de los alimentos, y algunas de esas alegaciones se refieren al aceite de oliva. De hecho, para el doctor Francisco José García Muriana, del Instituto de la Grasa del Consejo Superior de Investigación Cientificas (CSIC)-Sevilla, el reglamento permite destacar las propiedades saludables de este producto, un zumo natural mereciéndose el "reconocimiento de ser la grasa más sana que se conoce".

Los polifenoles, la vitamina y el ácido oleico son los componentes de este alimento que cumplen con los requisitos que establece el reglamento. Los principales polifenoles del aceite de oliva son hidroxitirosol y el tirosol, unos nutrientes que tienen una potente actividad antioxidante y antiinflamatoria. Se ha reconocido que el consumo de aceite de oliva virgen extra ayuda al mantenimiento de unas cifras normales de colesterol "bueno"o HDL.

Conviene aclarar que existen diferentes tipos de aceite de oliva: el virgen extra (AOVE), que es puro zumo. El virgen, que tiene algún pequeño defecto. El aceite de oliva, que es una mezla entre el aceite virgen extra y el aceite refinado; y el aceite de orujo, que se obtiene por procesos químicos, al triturar la piel y el hueso que queda en el almazara, en una refineria especial. De todos ellos, el de oliva es el más idóneo para la salud, no solo por su contenido en ácidos grasos monoinsaturados, vitamina E, A, D, K y compuestos fenólicos.

Pese a sus beneficios, no hay que olvidar que se trata de una grasa, y por tanto, no se debe abusar. Posee en torno a las 90 kalorias por cada 100 gramos, el doble que cualquier proteína o hidrato de carbono. Pero a pesar de ello, es recomendable que toda persona tome cada día de cuatro a cinco cucharadas soperas de aceite.

CUATRO CUCHARAS

Dentro de todos los alimentos que configuran la dieta mediterránea, algunos de ellos actúan como la mejor arma a la hora de prevenir multitud de enfermedades entre las que se encuentra el cáncer.

Investigadores españoles demuestran que por cada cinco por ciento más de calorias procedentes de esta variedad de aceite disminuye en un 28% de probabilidades, o lo que es lo mismo, cuatro cucharadas soperas de aceite, de padecer cáncer de mama.

POSIBLE FRAUDE

El aceite de oliva es el oro líquido de la despensa española. Sin embargo, en los supermercados existen variedades que complican la decisión del comprador. Se revela que un 48% de las aceites de oliva etiquetados como "virgen extra"se merecen el adjetivo de "extra", no cumplen los requisitos que marca la normativa europea.

Ante esto se presenta la duda de: "¿Qué repercusiones tiene en la salud optar por un aceite virgen o virgen extra?". En cuanto a bondades saludables no hay ninguna diferencia, ya que ambos son los de máxima calidad, obtenidos a presión y sin someterse a altas temperaturas ni refinamientos. La disparidad entre ambos es únicamente de carácter organoléptico: el AOVE tiene menos acidez y no puede presentar ningún defecto de olor o sabor, mientras que en el virgen sí se aceptan algunas imperfecciones. Es decir, la diferencia recae en la acidez. El AOVE no puede superar el 0.8º mientras que el virgen puede alcanzar hasta los dosº de acidez. Dado que se elaboran de forma similar, la diferencia también recae en la aceituna.