La ingesta indiscriminada de antibióticos acaba con su eficacia

El «mal uso» de los antibióticos está generando una resistencia a este tipo de medicamentos. Un problema sobre el que los facultativos llevan años alertando porque «la resistencia a los antibióticos mata», según subrayó el director médico de la farmacéutica MSD, Joaquín Mateos, en el marco del encuentro «Antimicrobial Stewardship», celebrado en Santander, dentro de las actividades de la Cátedra Extraordinaria MSD y la Universidad Internacional Menéndez Pelayo.

Según datos proporcionados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), entre 700.000 y 900.000 personas fallecen al año por bacterias que son «multirresistentes a los antibióticos». Ante esta «realidad preocupante», Mateos aseguró que, «si no se actúa de manera inmediata, los antibióticos pueden dejar de funcionar». Como solución, indicó que es «importante seguir investigando para crear nuevos antibióticos» y que las autoridades y las farmacéuticas «trabajen de la mano para preservar la eficacia de los antibióticos y acabar con las resistencias».

Nuevas moléculas

El jefe de Servicio de Microbiología del Hospital Universitario Ramón y Cajal y presidente de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (Seimc), Rafael Cantón, consideró que uno de los retos de la comunidad científica es «el descubrimiento de nuevas moléculas que tengan mecanismos más originales que actúen sobre los propios microorganismos». Consideró que «hay que investigar no sólo en mejorar su uso, sino también en la búsqueda de nuevos mecanismos de acción». Además, el Plan Nacional de resistencia a los Antibióticos aboga por promover estudios que ayuden a conocer la verdadera dimensión del problema, incentivar el desarrollo de nuevos antimicrobianos y mejorar el uso de los ya disponibles.

Uso por infección

Pero, ante todo, hay que tener presente que «el antibiótico es para cuando hay infecciones bacterianas, no cuando son producidas por virus –expuso Cantón–, entendiendo siempre que los antibióticos no son compuestos inocuos sino que producen efectos secundarios como precisamente la resistencia a los propios antibióticos». De acuerdo con el Eurobarómetro «Antimicrobial Resistance», sólo el 37 por ciento de los españoles sabe que estos medicamentos no sirven para matar virus.

El rector de la UIMP, César Nombela, recordó que España se convirtió hace unos años «en el lugar con mayor intensidad en resistencia a los antibióticos». Sólo en la Unión Europa y según datos proporcionados por el Centro de Control de Enfermedades Europeo (ECDC), fallecen unos 25.000 individuos al año a causa de las bacterias multirresistentes a los antibióticos, con un coste adicional de 1.500 millones de euros a los sistemas sanitarios, según dió a conocer Cantón.

«Se ha abusado del uso de antibióticos y nos ha terminado causando importantes problemas», señaló Emilio Bouza, jefe de Servicio de Microbiología Clínica y Enfermedades Infecciosas del Hospital Universitario Gregorio Marañón. A su juicio, la población tiene la creencia de que la utilización de estos fármacos «sólo tiene beneficios». El presidente de la Seimc alertó de que, «de continuar esta tendencia, en el año 2050 se pueden producir 10 millones de muertes al año en el mundo asociadas a las bacterias multirresistentes frente al medio millón de fallecidos al año por esta razón en estos momentos».