La manipulación de los hongos del intestino podría curar la obesidad

El Instituto de Investigación Biomédica de Girona comprobó cómo varían estos microorganismos en las personas con sobrepeso

En Cataluña, alrededor del 18 por ciento de la población sufre obesidad, seis veces más que hace 10 años
En Cataluña, alrededor del 18 por ciento de la población sufre obesidad, seis veces más que hace 10 años

Más allá de los métodos tradicionales para perder los kilos de peso que sobran, como la dieta y el ejercicio físico, o de otros tratamientos clínicos como el balón gástrico y la reducción de estómago, por primera vez los investigadores del Instituto de Investigación Biomédica de Girona abren la puerta al tratamiento de la obesidad con mayores garantías de éxito.

Este grupo de científicos, encabezados por el doctor Manuel Fernández-Real, han publicado un estudio que sugiere que la manipulación de los hongos que viven en el intestino podría convertirse en una herramienta con una potencial importancia para el tratamiento de esta enfermedad, que afecta en Cataluña al 18 por ciento de la población.

El intestino humano concentra una gran cantidad de microorganismos (bacterias, hongos, parásitos, etcétera) que forman un ecosistema natural, la microbiota, que contribuye al funcionamiento correcto del aparato digestivo y que es muy sensible a los cambios metabólicos. Las bacterias son los componentes más abundantes de esta microbiota y hasta ahora se sabía que su cantidad y composición estaba relacionada con transtornos como la obesidad y la diabetes.

En cambio la diversidad de hongos, que representan entre el 0,03 y el 0,2 por ciento de los microorganismos que viven en el intestino, estaba poco estudiada. Y precisamente en este aspecto se centra el estudio realizado por el Instituto de Investigación Biomédica de Girona, publicado recientemente en la revista «Cientific Reports»: después de analizar los tipos y cantidad de hongos de la microbiota de una muestra de 52 personas, divididas entre las que tenían un peso óptimo y las que sufrían obesidad, se comprobó cómo estos microorganismos varian de un grupo a otro. También permitió constatar si un individuo obeso es metabólicamente sano o no.

Los investigadores, además, se dieron cuenta que cuando los sujetos de la muestra perdían peso aumentaba un determinado tipo de hongo. Un descubrimiento que abre la puerta al tratamiento de la obesidad a través de la manipulación de este microorganismo.