Perder peso como parte del tratamiento

Objetivos claros y metas realistas son la base sobre la que se sustenta el programa Peso y Salud del Hospital Quirónsalud Barcelona. Una iniciativa pionera para ayudar a los pacientes con enfermedades asociadas a la obesidad a adelgazar, mejorar la salud y el estilo de vida

Objetivos claros y metas realistas son la base sobre la que se sustenta el programa Peso y Salud del Hospital Quirónsalud Barcelona. Una iniciativa pionera para ayudar a los pacientes con enfermedades asociadas a la obesidad a adelgazar, mejorar la salud y el estilo de vida

En la sociedad occidental cada vez hay más personas afectadas por problemas de obesidad y sobrepeso y, consecuentemente, por las patologías derivadas de ello: diabetes, hipertensión arterial, dislipidemias... Con el fin de evitar este tipo de situaciones, el grupo Quirónsalud ha puesto en marcha en el Hospital Quirónsalud Barcelona el programa pionero Peso y Salud, una iniciativa multidisciplinar que busca la óptima pérdida de peso de los pacientes que, por sus problemas de salud, la necesitan, y los acompaña durante todo el proceso ya que la pérdida de peso es parte integral de su tratamiento.

El programa está dirigido a aquellos pacientes que han sufrido un infarto o una angina de pecho y tienen sobrepeso, pacientes con problemas endocrinológicos como la diabetes o el hipotiroidismo, o con problemas respiratorios o apneas del sueño, así como aquellos con patologías osteoarticulares como la artrosis severa de las articulaciones de las piernas y que deben operarse, entre otras muchas patologías.

Calidad de vida

«La idea surgió para ayudar a estos pacientes con enfermedades que limitan la calidad de vida debido al exceso de peso. Para muchos pacientes no es fácil adherirse a un programa de pérdida de peso, sobre todo cuando tienen limitaciones para el ejercicio, o existen dificultades para seguir un plan dietético estándar. En numerosas ocasiones, ya han realizado diversos intentos para perder peso y no han conseguido los resultados deseados, lo que contribuye a una merma en la autoestima personal», explica la doctora Rosa Burgos, endocrinóloga y responsable del programa. La realidad del día a día muestra, según Burgos, que «a menudo el profesional que lo recomienda, sea el cardiólogo o el traumatólogo, no tiene el espacio necesario en la consulta para garantizar que los pacientes sigan las recomendaciones o se adscriban bien al tratamiento, en este caso la dieta, o no tiene suficientes herramientas motivadoras ni para hacer el seguimiento».

Perder peso necesita su tiempo, fijar objetivos claros y metas realistas. Para ello se plantea un programa de tres meses y medio; durante este tiempo el paciente se visita varias veces con los diferentes especialistas para llevar un control médico y hacer el seguimiento de la patología que ha motivado la visita. Se trata de un programa multidisciplinar en el que están involucrados endocrinólogos, nutricionistas, fisioterapeutas y coachs, y todos ellos integran un equipo. En la actualidad, con el programa acabado de iniciar, se pueden incluir en él hasta a seis pacientes por semana. En cuanto al tipo de dieta que se ofrece, Burgos explica que «ofrecemos a los pacientes una pauta dietética totalmente personalizada, adaptada a sus gustos, necesidades y horarios. Se facilitan ideas y alternativas realistas para realizar platos. Damos consejos para facilitar la adaptación a los cambios dietéticos que se proponen. Las pauta dietéticas que proponemos parten del modelo de dieta mediterránea, que es una dieta equilibrada y variada».

Además, no solo es importante perder peso, sino conseguir que el peso más saludable conseguido se mantenga en el tiempo. Esto en muchas ocasiones precisa de estrategias que van más allá de la dieta. Según Burgos, «a lo largo de todo el proceso se realiza educación nutricional y se trabaja conjuntamente con el paciente los distintos puntos que le generan un problema para diseñar sus comidas, les enseñamos como escoger un menú en un restaurante, como organizarse en períodos de vacaciones y festividades, así como gestionar el día a día».

Ejercicio, que no falte

El equipo también cuenta con un fisioterapeuta, que asiste a los pacientes en su ejercicio físico, adapta ejercicios y horarios, incluso para que el paciente se encuentre a gusto en el gimnasio. «Recordemos que se trata de pacientes con patologías previas y que no pueden acudir a un gimnasio y hacer ejercicio físico sin supervisión. Nosotros les indicamos cómo hacer este ejercicio físico, qué ejercicios pueden hacer y con qué intensidad. Esto proporciona mucha seguridad a los pacientes y los ayuda a entender cómo integrar el ejercicio físico como rutina en su día a día», expone el fisioterapeuta del programa, Ferrán Vidiella.

Más allá de adquirir buenos hábitos y de mantenerlos en el tiempo, este programa repercute de forma muy positiva en esa patología de base del paciente. «Buscamos una mejoría de las enfermedades que presenta el paciente y que han motivado la entrada en el programa. Durante el mismo, vamos realizando seguimiento médico para adaptar el tratamiento. Esto es especialmente relevante para los pacientes diabéticos, que en ocasiones pueden necesitar disminución de la medicación para la diabetes conforme van reduciendo su sobrepeso», recuerda Burgos.

Y añade que, aunque todavía están en fase de reclutamiento, «todavía es pronto para determinar el éxito del programa, pero estamos teniendo un ‘‘feedback’’ de los pacientes muy positivo de la triple estrategia: dieta, coach y ejercicio».