Bertín Osborne: «He sido feminista toda mi vida»

Profesión: cantante y presentador.. Nació: en 1958,en Madrid.. Por qué está aquí: presenta su nuevo disco, «Corazón ranchero» (Sony).

–«Corazón ranchero». ¿Cómo es el corazón ranchero?

–Un corazón del siglo pasado, el de los que cantaban con una guitarra encima de un caballo. Yo lo he hecho.

–Dicen que las rancheras son un poco machistas...

–Sí, porque son de otra época. Las clásicas, de cuando la sociedad era muy machista. No podemos juzgarlas con el pensamiento de hoy.

–Pero ya estamos curados de eso, ¿eh?

–Yo sí, al menos. He sido feminista toda mi vida.

–Bertín: una cosa es ser muy aficionado al género y otra...

–No, lo digo en serio: en mi empresa hay un 95 por ciento de mujeres. Son más eficientes, responsables, honradas y duras.

–Ya, son mejores que nosotros...

–No lo dude. Se lo digo yo, que las he estudiado a fondo.

–Muy a fondo. ¿Y qué ha aprendido en las profundidades femeninas?

–Que son mentalmente más fuertes que nosotros. Y más morbosas.

–Ahora que tiene rancho, ¿se acuerda de cuando comía rancho?

–He comido mucho rancho, pero siempre pensando que me faltaba poco para alcanzar la gran paella, el jamón y los langostinos. Con optimismo.

–Canta «Todavía». ¿Qué espera todavía?

–La salida de la crisis para ver a la gente más feliz por la calle.

–«Juan charrasqueado». ¿Qué le charrasquea?

–Me chirrían las noticias de la corrupción.

–«Ay, Jalisco». Ay, Jalisco no te rajes... ¿Ante qué se raja?

–Rectificaciones, muchas; pero rajarme, nunca. Ante nada.

–«Que seas feliz». ¿A quién no le desea felicidad?

–A los chorizos que se lo llevan crudo en las instituciones.

–«Se me olvidó otra vez». ¿Qué le gustaría olvidar?

–No quiero olvidar nada, pero olvido todas las faenas que me han hecho.

–«Yo no me doy por vencido». ¿Lo que canta Rubalcaba por las mañanas?

–Sí. No será líder, pero seguro que va a vivir de la política toda la vida.

–«La cama de piedra». ¿Haría el amor en una cama de piedra?

–En peores garitas he hecho guardia. Le doy mi palabra de que hay sitios mucho más incómodos.

–Ahí está la cama de clavos del faquir...