Actualidad

Diferentes maneras de hacer política

Me niego a decir que todos los políticos son iguales. Cuando se usan tópicos que tienden a generalizar a todos por la mínima, se cometen injusticias que no se ajustan a la realidad. Claro que no todos los políticos son iguales... ¡a Dios gracias!

Publicidad

En apenas un año de andadura de los nuevos parlamentos y ayuntamientos, hemos visto ya muchas formas de gobernar. Por un lado, tenemos las ocurrencias y disparates de Carmena, las chaladuras de Colau o los atropellos políticos del ‘Kichi’. Pero, ¿qué podíamos esperar de un partido populista que nace como consecuencia de un oportunismo político? Nada que no estemos viendo ahora con nuestros propios ojos.

Pero a mí lo que me llama poderosamente la atención es el comportamiento de ciertos dirigentes del PSOE que como Sara Hernández, alcaldesa socialista de Getafe, están entregados al radicalismo y a la izquierda menos tolerante con el único fin de seguir aferrados a la poltrona y para agasajar de una forma ruin a sus socios políticos.

Publicidad

En cambio, tenemos al otro lado a una política de raza que destaca por su compromiso, por su tesón y por su dedicación. En solo un año, Cristina Cifuentes ha conseguido cautivar a los ciudadanos con su sencillez, con su buena política, con su imagen fresca y moderna y con un lenguaje que entiende todo el mundo. Incluso ha seducido a esa parte del electorado del PP que tenía resquemor con nuestras siglas y a un centro-izquierda que le reconoce simpatía y respeto.

Publicidad

Pero como nada es por azar, yo creo que el éxito de todo ello es la contraposición de unas políticas y otras. Una cita bíblica ya nos lo dice: “por sus obras los conoceréis”. Pues bien, mientras Cifuentes cree en la unidad de España, Sara Hernández se pone de perfil. Mientras la presidenta regional sufre escraches, la alcaldesa de Getafe no condena las agresiones de Andrés Bódalo a un miembro de su propio partido. Mientras Cifuentes apoya a las víctimas del terrorismo, la socialista patrocina a ‘Los chikos del maíz’. Mientras la líder del PP madrileño respeta y cumple el acuerdo con el partido naranja que le facilitó la presidencia, Hernández ningunea a los que hicieron lo propio con ella. Mientras Cifuentes es enérgica condenando a los que han jaleado durante años a ETA, la dirigente del PSOE prefiere no condenar al proetarra Otegi. Mientras la presidenta regional trabaja constantemente para hacer de Madrid una comunidad líder, Hernández se dedica a apagar los fuegos del PSOE de Madrid. Y mientras que Cifuentes cuenta con todos, Sara Hernández decapita políticamente a compañeros como Carmona o como a su propia concejala bajo el eslogan de “si no tienes trapos sucios, nos los inventamos”.

En definitiva, hay muy diferentes maneras de hacer política y políticos de muy diferentes maneras. Yo cada vez lo tengo más claro y parece que los madrileños también. Mientras unos partidos pierden gran apoyo popular en apenas un año, el PP de Madrid lo ha visto aumentado considerablemente. Sigamos trabajando por el bien común, la libertad y por España. El resto es cuestión de tiempo y de saber apreciar las diferencias.

Publicidad