Política

Se buscan portadores de botijo

Por Víctor Núñez

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Recientemente entrevisté a Juanma Romero, director del programa de RTVE Emprende, para que acercara a mis estudiantes de Empresa Informativa en la Universidad a Distancia de Madrid, UDIMA, el mundo del emprendimiento desde su dilatada experiencia y la privilegiada tribuna de su espacio televisivo. Entre sus interesantes reflexiones y consejos, el periodista incidió en la importancia de las soft skills o habilidades blandas a la hora de emprender o buscar empleo y, también, recomendaba a los futuros emprendedores ser humildes.

En una época marcada por la tecnificación y donde parece que todo va a girar en torno a las STEM (Science, Techology, Engineering and Maths), cada vez se echa más en falta este tipo de habilidades blandas donde la comunicación, la creatividad, la gestión del tiempo y la empatía son tan necesarias y muchas veces brillan por su ausencia.

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En un encuesta realizada por la red social profesional Linkedin, las 5 habilidades blandas más valoradas por los empleadores eran, por este orden: creatividad, persuasión, colaboración, adaptabilidad y gestión del tiempo. Yo añadiría, especialmente para el ámbito del periodismo, la comunicación y el espíritu crítico, pero, sobre todo y para cualquier ámbito profesional, la HUMILDAD. Esa virtud por la cual no solo tenemos la capacidad de reconocer nuestros errores y no creernos superiores al común de los mortales, además, es la base del aprendizaje y la mejora continua. Sin esta habilidad difícilmente conseguirá el éxito el que piense que ya lo sabe todo y que no necesita de nadie.

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En mi experiencia como emprendedor y, también como profesor, observo con preocupación que existe muy poca humildad en un buen número de jóvenes. Esto es algo que se echa en falta y que, en no pocas ocasiones, les cierran muchas puertas.

Hace unos meses organicé UNIEXPO, la I Feria Universitaria Extremeña, y dentro de esta organizamos una mesa redonda con distintos expertos para hablar del futuro profesional de los jóvenes. Entre las múltiples ideas que surgieron de los ponentes, me llamó la atención la aportación de Carlos Ongallo, director de EBS Business School. Este experto en recursos humanos ofreció un buen numero de consejos a los jóvenes desde su dilatada experiencia, y entre ellos dijo uno que me llamo la atención: “que no tuvieran miedo de ser el que lleva el botijo”.

Es decir, que fueran humildes, que observaran para aprender y que se mostraran con ganas y predispuestos a ayudar. Ser humilde, en definitiva, no significa, en ningún caso, ser servil, ni humillar la cerviz ante la iniquidad o los abusos, que también existen. Se trata, simplemente, de ser conscientes de que, sin demostrar ni siquiera ganas, no se va a ningún sitio y ninguna empresa tiene tiempo para gestionar egos ni caprichos y, menos aún, para enseñarles lo que no les enseñaron en su casa.

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