La Federación de la Dependencia pide limitar y si es necesario “restringir” las salidas de los residentes

Reclama a la Junta que realicen PCR tanto a los profesionales sociosanitarios como a los ancianos

Usuarios de la residencia San Julián y San Quirce "Barrantes", en Burgos
Usuarios de la residencia San Julián y San Quirce "Barrantes", en BurgosIcal

La Federación Castellano y Leonesa de Atención a la Dependencia (Acalerte) pidió hoy limitar y si es necesario restringir las salidas de los centros de los residentes para evitar contagios en las residencias. La petición llega “tras producirse varios brotes de casos de COVID-19 en Castilla y León” con el fin de frenar la propagación de la enfermedad. 

El presidente del colectivo, Diego Juez, significó que una de las lecciones más importantes que han aprendido en la lucha contra el virus en las residencias es que llega del exterior, por ello, abogó por establecer medidas de control para lograr que no llegue a las casas de los más vulnerables, donde viven personas por lo general de más de 85 años, en su mayoría con pluripatologías y en un 45 por ciento con deterioro cognitivo.

En este sentido, recordó que el 5 de marzo pidieron a los familiares que se abstuvieran de visitar a sus seres queridos, y ahora vuelven a pedir un ejercicio de responsabilidad para no tener que volver a aislar a abuelos, padres, hermanos, amigos, vecinos. 

“Queremos seguir luchando para que esta nueva normalidad siga hacia delante hasta lograr que se encuentren vacunas y medicaciones que restrinjan al máximo el riesgo de contagio”, dijo.

Por otro lado, desde Acalerte recordaron la necesidad de realizar pruebas PCR a todos los residentes y profesionales de los centros como ha ocurrido en otras comunidades. Al respecto, Juez señaló que “el secreto y diferencia de modelos como el de Castilla y León, de éxito y pionero con otros similares al de los países del norte de Europa o Alemania, donde no se han producido tantos contagios y fallecimientos debido a que desde el primer momento se realizaron pruebas a todas las personas y se logró discernir quién padecía la enfermedad, quién no y tratar y parar la pandemia a tiempo. Ahora no hay excusa, hay que dar respuesta ya”.

Asimismo, destacó que la Junta de Castilla y León dejó de financiar a las personas más vulnerables ante la pandemia mascarillas, guantes e hidrogel, es decir, las medidas de seguridad, y destacó que, desde mañana, 17 de julio, además, serán obligatorias por toda la población.

Acalerte agrupa a 250 empresas del sector de la atención de personas mayores tanto residencial como de centro de día, multiservicios, teleasistencia, y atención a la Dependencia de la Comunidad autónoma. En la región hay 45.000 personas mayores en residencias (34.464 plazas) y centros de día.

Para el presidente de la Federación el  modelo de residencia implantado en Castilla y León es “muy abierto”: “Somos pioneros en el sistema de atención a los mayores en las residencias. Nos fijamos en un nuevo modelo con centros muy abiertos, y estamos sufriendo como nunca teniendo que cerrar las puertas. Pedimos alturas de miras institucional unión y solidaridad de los profesionales de Sanidad con los de lo Social para que la pandemia sea algo del pasado”, destacó.

Finalmente, concluyó que el objetivo de la Federación es el de dotar de las mejores herramientas a sus centros para conseguir que éstos sigan siendo, en términos absolutos, la mejor opción de calidad en una ecuación entre la renta disponible, medios humanos y técnicos habilitados por los centros.