Dos detenidos por drogas y 200 sanciones en la “rave” zamorana en la que murió una mujer suiza

En esta fiesta ilegal se han dado cita un millar de vehículos y hasta 2.500 personas

Caravanas y autocaravanas en el entorno del embalse de La Almendra, donde se está celebrando una fiesta rave ilegal
Caravanas y autocaravanas en el entorno del embalse de La Almendra, donde se está celebrando una fiesta rave ilegal FOTO: La Razón La Razón

La Guardia Civil ha detenido a dos personas por tráfico de drogas, ha impuesto sanciones a más de 200 y ha participado en las labores de reanimación de una mujer de nacionalidad suiza que finalmente falleció en la fiesta “rave” que se celebra desde el pasado viernes a orillas del embalse de Almendra a la altura del desaparecido pueblo zamorano de Argusino, en el término municipal de Salce.

El instituto armado mantiene la vigilancia en el entorno de la fiesta ilegal, en la que se han dado cita un millar de vehículos y hasta 2.500 personas, en su mayoría procedentes de Bélgica, Italia, Francia y Portugal pero también de otros países europeos, según estimaciones de la Guardia Civil.

El festival musical clandestino, que ha incluido el montaje de cinco escenarios, potentes equipos de sonido e iluminación, puestos de comida y de venta de bisutería, se desarrolla desde el pasado viernes y la Subdelegación del Gobierno en Zamora confía en que este martes al mediodía se apague la música definitivamente y los asistentes comiencen a desalojar la zona.

Durante su celebración, la Guardia Civil ha mantenido de forma permanente controles a cargo de una treintena de agentes por turno, además de realizar labores de vigilancia con drones y un helicóptero y contar con el apoyo de unidades especializadas como la del grupo cinológico o del Seprona.

La persona fallecida el lunes por la tarde en el festival es una mujer de 32 años y nacionalidad suiza que había acudido junto a su novio y unos amigos y que padecía problemas cardiacos previos, según ha detallado el subdelegado del Gobierno en Zamora, Ángel Blanco, que ha precisado que no hay signos aparentes de violencia en su muerte.

Tanto Blanco como la delegada del Gobierno en Castilla y León, Virginia Barcones, han señalado a los periodistas la dificultad de encontrar a los responsables de la organización del evento.

También han resaltado la labor de la Guardia Civil, con un dispositivo en el que han participado agentes de todas las provincias de Castilla y León excepto de Soria y Burgos.

La fiesta ilegal se convocó por medios de difícil acceso, a través de grupos cerrados de Telegram y Whasapp, por lo que pilló por sorpresa a vecinos de la zona y a los propios agentes, ya que “de repente tienes a dos mil personas en el miso punto, que han hecho muchos kilómetros y no de manera fácil van a querer abandonar el lugar”, ha señalado Barcones.

El subdelegado del Gobierno en Zamora ha justificado igualmente que la Guardia Civil no haya desalojado la zona cuando comenzó la fiesta y haya esperado a que finalice de forma voluntaria por motivos de seguridad, por el gran número de personas que se han dado cita y por el peligro de que algún asistente como represalia pudiera originar algún incendio.

Los dos detenidos hasta el momento en la “rave” por supuestos delitos contra la salud pública son un hombre y una mujer, sin que hayan trascendido más detalles sobre las sustancias intervenidas o las circunstancias de sus detenciones.

Además, hasta este martes la Guardia Civil ha formulado más de doscientas denuncias por sanciones administrativas por drogas, tenencia de armas blancas, infracciones de tráfico o desconsideración a los agentes de la autoridad.

Ángel Blanco ha resaltado “el nivel de organización y logística” de la fiesta, en la que se escucha música electrónica sin horarios y se puede ver gente de estética hippie, y ha indicado que la mayoría de los participantes procedían de un festival celebrado en los días previos en Portugal.