La economía catalana se desploma un 21,3 % interanual en el segundo trimestre de 2020

Las exportaciones totales sufren un descenso de casi el 38 %

El PIB de Cataluña cayó un 21,3% interanual en el segundo trimestre de este 2020 debido al impacto negativo de la demanda interna (-19,7%) en todos los componentes a excepción de en el consumo de las administraciones públicas (5,3%), según el Institut d’Estadística de Catalunya (Idescat).

En cuanto al sector exterior, las exportaciones totales en el extranjero han caído un 37,7% interanual y las importaciones se han reducido hasta un 33,6%.

En el contexto actual de recesión económica global por el coronavirus, la evolución interanual de la economía catalana sitúa el PIB de Cataluña ocho décimas por encima de la media española (-22,1%) y nueve puntos y seis décimas por debajo respecto a la UE (-11,7%).

En cuanto a la evolución intertrimestral, el PIB cayó un 16,9% y se sitúa un punto y seis décimas por encima de la tasa española (-18,5%), mientras que la tasa de la UE es de un -14,1%.

En cuanto a la demanda interna, destaca el desplome del consumo de los hogares (-26,3%), debido a la paralización de las compras no esenciales a partir de la declaración del estado de alarma por el Covid-19.

La intensa reducción de las ventas del comercio al detalle de los meses de abril y mayo se atenuó en junio, coincidiendo con la mejora de la situación sanitaria y la progresiva eliminación de las restricciones de movilidad.

En cuanto a la oferta, la caída es generalizada en todos los sectores, aunque en menor medida en la agricultura (-2,3%), y la construcción es el que registra un mayor descenso (-25,1%), pero destaca la bajada del sector servicios (-20,4%), que no se había producido en crisis anteriores, debido al comercio, el transporte y la hostelería (-39,8%).

Respecto a la industria, alcanza una caída del 23,1% y las ramas más afectadas son la fabricación de vehículos a motor y la metalurgia.

No obstante, destaca la recuperación reflejada en los datos de junio, cuando la industria alimentaria y el sector químico y farmacéutico han recuperado prácticamente el nivel de actividad de hace un año.