«En mi consulta solo tengo un lema y funciona: disfruta comiendo y no sufriendo»

María Jordán. Nutricionista y chef de comida saludable

María Jordán
María Jordán FOTO: La Razón La Razón

“Si a mi madre le cuentan que iba a acabar impartiendo talleres de cocina, se hubiera reído diciendo que no sé ni freír un huevo. Y la verdad es que no frío huevos, los hago a la plancha y están brutales y además son saludables». Así empieza la explicación de cómo ha llegado a su extraordinario momento profesional María Jordán, la nutricionista de Foios que ha dado la campanada estas Navidades con sus talleres de comida saludable”.

¿En qué momento empezó tu pasión por la comida saludable?

No sabría poner una fecha exacta, sólo recuerdo que, tras acabar la carrera de farmacia, empecé la de nutrición y un día me vi preparando platos con los ingredientes justos y necesarios y lo más naturales posibles. Y no ha sido un camino de rosas, sobre todo para quienes tuvieron la mala suerte de tener que probar mis primeros postres. Digamos que no eran del todo apetitosos…Pero tras ensayo-error, he acabado rotulando con mi lema las puertas de Policlínica Estación.

¿Cuál es ese lema?

«Disfruta comiendo y no sufriendo». De repente un día surgió en mi mente; como cuando me levanto pensando en una receta y tengo que hacerla o no me la quito de la cabeza. Es con la premisa con la que parto para elaborar todos los menús personalizados a mis pacientes, y el lema que llevan por bandera cada uno de los platos que elaboro en los talleres.

¿Qué quiere decir eso de menús personalizados?

Sea cual sea el objetivo que pretenda alcanzar la persona que tengo delante, lo primero que quiero es que aprenda a comer, educarla nutricionalmente. Así cuando mis pacientes siguen solos su propio camino con la alimentación, me aseguro de que no hayan venido a mi sólo para «perder unos kilitos» y que cojan el doble cuando no tengan que pasar por la báscula.

Por eso, el peso no es una de las cosas a las que más importancia le doy en consulta, aunque para algunos sigue siendo lo que más miedo les da. Pero más de una vez me ha pasado que ha salido el paciente de consulta y ni uno ni otro se ha acordado ese día de comprobar el peso…por algo se empieza.

Personalmente y como profesional, no comparto el ansia que algunas personas tienen por conseguir la imagen que marcan determinados estereotipos. Para mí, se trata de salud. Así que lo que quiero es que tengan un menú que les aporte todos los nutrientes necesarios para poder afrontar el día a día y que la alimentación no sea un quebradero de cabeza por tener que dedicar mucho tiempo en la cocina, por requerir nociones de cocina o por tener que comer pechuga-lechuga y nada más.

Para conseguirlo me baso en el tiempo o no que tengan para cocinar y en los alimentos que les gustan. Y los que no, obviamente ni aparecen. Lo que sí que aparece es la paella del domingo, los sábados libres porque cenan con su grupo, etc. Todo en función del ritmo de vida que cada uno lleve

¿Y con todo eso es posible adelgazar?

Hoy en día y basándome en mis pacientes, no puedo decir lo contrario. Y no se trata de compensar, sino de tener un equilibrio en el conjunto de su alimentación. Acuden a mí para cuidar su cuerpo, pero me aseguro de que cuiden también de su mente. Y es que los españoles somos mucho de celebrar las cosas, sobre todo alrededor de una mesa, que nunca suele estar vacía.

Los talleres de cocina que diriges han superado todas las expectativas de inscripciones

Los talleres nacen de combinar mis conocimientos como nutricionista con mi pasión por la cocina. Vuelvo a repetir que no es que supiera cocinar; en la carrera tampoco te enseñan. Un nutricionista no es un cocinero. Cuando me vi de cara a los fogones, tenía claro que quería transmitir con cada plato eso que me trasmitía mi yaya cuando comía en su casa.

Platos hechos pensando en ti, con los que cuidaba de ti, te dedicaba su tiempo y te demostraba su cariño. Y el calor de esos platos era como uno de sus cálidos abrazos. Y eso es lo que significa para mí todo lo que hago.

Ver la cara de felicidad y satisfacción de la gente que viene y prueba lo que hemos elaborado, sorprendidos de que sea saludable. Y hay talleres para todos los gustos; navideños, de helados, para gente con poco tiempo, de temporada como los de otoño con calabaza, personalizados, sin gluten, sin lactosa y hasta para la gente más patosa

¿Y no tomas nada de azúcar? ¿Comerás pocas cosas?

No sé cuántas veces me habrán preguntado eso, pero te puedo decir que esos mismo que preguntaban escépticos, ahora están deseando probar mis Ferrero Rocher, turrón Suchard, trufas, filipinos, natillas, flanes, helados, phoskitos, donetes, pastas, arroces, empanadillas, etc.

¿Dónde te podemos encontrar?

En Policlínica Estación de Foios (Valencia) os espero, tanto en consulta como en cocina, para disfrutar comiendo y no sufriendo.