55.000 castellonenses se reencuentran con la Romería con energía renovada

La fiesta de la Magdalena regresa tras dos años de parón por la pandemia

Varios participantes, vestidos con el traje tradicional, se hacen una foto mientras participan en la Romería de les Canyes, el acto central de la Fiestas de la Magdalena, que celebra la fundación de Castellón, este domingo
Varios participantes, vestidos con el traje tradicional, se hacen una foto mientras participan en la Romería de les Canyes, el acto central de la Fiestas de la Magdalena, que celebra la fundación de Castellón, este domingo FOTO: Doménech Castelló EFE

Más de 55.000 de castellonenses han enfilado este domingo con energía renovada el camino al ermitorio de la Magdalena para reencontrarse con una de las tradiciones locales más emotivas, tras dos años de parón obligado a causa de la pandemia del coronavirus y mirando a un cielo por la amenaza de lluvia,

El 14 de marzo de 2020 se decretó el estado de alarma a causa de la pandemia del covid-19. Ese mismo día debían comenzar las fiestas de la Magdalena, pero la urgencia sanitaria obligó a su suspensión.

La vuelta de las fiestas fundacionales ha sacado a la gente a la calle y ayer, pese al mal tiempo, vecinos y visitantes abarrotaron todas las verbenas, actuaciones y discomóviles instaladas en diferentes puntos por collas y asociaciones, ya que el Ayuntamiento no ha celebrado este año mesones.

Poco después de amanecer en la plaza Mayor, con la ciudad sumida en una resaca de vasos, barro y escenarios, los castellonenses se han reencontrado con emoción con la cita que pone de manifiesto la hermandad de un pueblo y la celebración de su fundación.

Más de 50.000 vecinos han empuñado alguna de las 25.000 cañas repartidas por el Ayuntamiento y rematadas con la típica cinta verde, distintivo festivo por excelencia y cuyo suministro se ha visto afectado por el conflicto de Ucrania.

Como marca la tradición magdalenera, a las 6.30 horas la campana Vicente ha comenzado a voltear ante la emoción de las personas que ya poblaban la plaza.

Su tañido marca el inicio de la jornada festiva cada año, y da paso al toque de diana de la Colla de Dolçainers i Tabaleters de Castelló, que ponen banda sonora al arranque de la comitiva y después, ya a las 7.00 ha tenido lugar la “gran despertà” en la calle Santa Mª Rosa Molas y en la plaza del Casal Jove en el Grao a cargo de Pirotecnia Peñarroja.

El particular desayuno romero, la “barreja” y las “figas albardaes” se ha servido por los bares del centro en puestos habilitados para “entonar” el cuerpo para la marcha de 8 kilómetros.

Antes de las 8 horas la comitiva oficial se ha concentrado en el Ayuntamiento para, después de la misa de romeros en la Concatedral de Santa María, iniciar la marcha para dejar atrás la ciudad de Castellón en dirección a la ermita de Sant Roc de Canet.

La meteorología ha amenazado con empañar esta cita multitudinaria, después de que ayer fuera necesario suspender la cabalgata del Pregó para garantizar la seguridad de los participantes, pero la lluvia ha respetado las primeras horas de la Romeria y no se prevé lluvia hasta última hora de la tarde.

El president de la Generalitat, Ximo Puig, que ha acompañado a la alcaldesa, Amparo Marco, en la comitiva de autoridades ha animado este domingo a participar en la Romeria y a “reeencontrase con la fiesta” tras dos años en el que la ciudad no ha podido celebrar la Magdalena por la pandemia y ha pedido “prudencia” y que se disfruten “de manera segura” porque ha recordado que el virus “aún está entre nosotros”.

El presidente del PPCV, Carlos Mazón no ha ocultado su “ilusión” por participar por primera vez en esta marcha, y ha acompañado a la presidenta local del PP y portavoz municipal, Begoña Carrasco y a todos los participantes populares.

La síndica de Compromís en Les Corts, Papi Robles, tampoco se ha perdido la cita y ha acudido a Castelló acompañada por el conseller de Educación, Cultura y Deporte, Vicent Marzà, que ha acudido ataviado con el traje de castellonero.

Todos han partido hacia Sant Roc de Canet para almorzar el tradicional “figa y doset” y continuar luego hacia la ermita, donde han ido llegando los romeros a partir de mediodía con un ambiente festivo, de música, “dançà”, cánticos y muchas muestras de alegría.

Tras la misa y la comida, cada año más castellonenses se animan a realizar el camino de vuelta a pie, conocido como la “torná” ya que en realidad, es la verdadera esencia de la fundación de la ciudad, y se dirigen por la antigua vía romana del Caminás hasta la basílica de la Virgen del Lledó porque, como manda la tradición: “Si vas a la Magdalena y no paras en Lledó, no puedes decir con la boca llena que eres hijo de Castellón”.

Durante la “torná” se efectúan varias paradas en las que se cantan antiguos gozos, y posteriormente la jornada festiva de hoy, conocida como “Magdalena, festa plena”, culmina por la noche con el desfile de las “gaiatas”.