25 años de "Katarsis"a tomatazo limpio

El espectáculo celebra su aniversario con una propuesta en la que los cómicos se vuelven protagonistas: se realizará un recorrido desde los Monty Python hasta el humor nacional

El espectáculo celebra su aniversario con una propuesta en la que los cómicos se vuelven protagonistas: se realizará un recorrido desde los Monty Python hasta el humor nacional

Hace 25 años nació en Madrid uno de los grandes ejemplos de la libertad de expresión: la "Katarsis del Tomatazo". Un espectáculo cuyo objetivo no solo es el de utilizar todas las posibilidades que ofrece el teatro, sino también el de dar al público la oportunidad de expresar de verdad lo que le ha parecido la obra. Es decir, si le gusta, que aplaudan, griten, rían. Si no, que lo diga, pero a tomatazo limpio. La directora de esta producción es María Botto quien, sin encontrar palabras para expresar cómo reflejan en sus funciones la libertad de expresarse, asegura que la Katarsis nació “como una idea de Cristina Rota para que el público pudiera decir su opinión y que no pareciera ‘muerto’, aplaudiendo lo que ve le guste o no”. Con esto, desde 1994 hasta hoy han sido 163.000 los espectadores que han confiado su criterio al tomate y con esto Botto ha descubierto que “la gente tiene muy buen juicio”, apunta.

En la Katarsis todos los rincones de la Sala Mirador son escenario: tanto las tablas como las gradas, las escaleras y los pasillos. Con esto, no hace falta confirmar que es un espectáculo vivo, que no descarta ningún género sino que tiende a abrazar cualquier propuesta para, más tarde, ser interpretada por los alumnos de la Escuela de Interpretación Cristina Rota. “La Katarsis se ha ido adaptando cada año a las circunstancias, a lo que ocurre en el mundo y a las inquietudes de los jóvenes”, expresa Botto, teniendo en cuenta que las funciones que llevan 25 años pasando por el espacio madrileño responden al formato cabaret. En este, números musicales, danza y teatro se suceden en un escenario fundido entre la compañía de la música y la personalidad del color.

Esta temporada, el espectáculo celebra su aniversario y presenta una propuesta interesante: “Queríamos recoger la aportación de los cómicos a lo largo de la historia”, explica Botto, “de manera que en estas funciones habrá referencias a musicales así como a grandes cómicos, desde los Monty Python hasta los nacionales", continúa, “es un como un recorrido por la historia del humor y del teatro”. Con esto, la directora espera que el espectáculo, habiendo sobrevivido todo este tiempo llevando a escena 1.640 representaciones, se siga renovando. “Que cada año sea diferente como lo ha sido hasta ahora, pues ha habido Katarsis más satíricas, de vodevil, otras surrealistas...".

"El teatro está muerto”

Aún hay quienes tienen una imagen del mundo del teatro y de las artes escénicas que no corresponde con la realidad. Botto se refiere a que “a lo largo de los años, los espectáculos se han hecho para una élite cultural donde, aunque no entiendas, estas ahí y aplaudes”. Por ello, en la Katarsis pretenden “recuperar el espíritu popular, que sea un teatro para todos, asequible, directo y que haya una relación entre lo que ocurre en el escenario y en el público”. Es decir, establecer un diálogo y una serie de posibilidades que demuestren que, en el teatro, aún no se ha llenado el cupo.

“La Katarsis ha formado parte fundamental de este cambio”, asegura Botto, “cuando empezamos hace 25 años, el discurso era que el teatro está muerto, todo era muy derrotista”. Entonces, brotó en la Sala Mirador una semilla que ha hecho posible “que ahora haya cantidad de salas pequeñas donde la gente hace obras aunque sea para un público de cinco personas”.

El origen del término que da nombre a este espectáculo es curioso: “Lo inventaron los ciegos”, apunta la directora, añadiendo que la catarsis que ofrecen en su espectáculo es la misma que ofrecieron los romanos en su circo. La cuestión está en “poner lo que sientes sobre el escenario para que el pueblo pueda verse reflejado”, explica Botto, haciendo ver que el teatro es un mecanismo tanto para entretener como para sanar, ya sea a través de la tragedia o de la carcajada.

Usted decide

Explica María Botto que un aplauso simboliza “la guinda final a un trabajo bien hecho”, mientras que el tomatazo “en su momento simbolizó aprender a no sentir el error como si fuera lo peor del mundo, sino como algo para seguir creciendo”. En otras palabras, “una crítica bien dada” con la que la Katarsis continúa llenando las butacas cada sábado -esta temporada finaliza el 12 de julio de 2020- con un público dispuesto a expresar su opinión como, quizá, nunca antes ha hecho.

DÓNDE: Sala Mirador, calle del Dr. Fourquet, 31, Madrid.

CUÁNDO: hasta el 12 de julio de 2020.

CUÁNTO: 18 euros en taquilla y 16 en la página web.