A Sting le ha fallado el sexo tántrico

Sting, de 67 años, lleva de gira desde el 28 de mayo por ciudades de toda Europa: comenzó en París y ha visitado Budapest, Estocolmo, Gante y Bratislava, entre otras
Sting, de 67 años, lleva de gira desde el 28 de mayo por ciudades de toda Europa: comenzó en París y ha visitado Budapest, Estocolmo, Gante y Bratislava, entre otras

El músico británico Sting, de 67 años, ha cancelado los conciertos que tenía previsto ofrecer esta semana en Alemania y la República Checa por razones de salud, según un escueto mensaje publicado ayer en su página web oficial. «Sting se encuentra indispuesto y bajo las indicaciones del médico», se pudo leer. Pero no aparecieron más detalles ni precisiones acerca de la supuesta enfermedad. En concreto, el artista ha suspendido (de momento) los conciertos que iba a dar en Múnich, Stuttgart y mañana en el Jardín del Castillo en Slavkov u Brna, en la República Checa. También el show del lunes en la ciudad belga de Gante. «Sting lamenta sinceramente haber decepcionado o haber causado algún inconveniente a los fans», añadió el mensaje aparecido en su web. Por el momento, no hay información o detalles sobre nuevas fechas para los conciertos suspendidos. El silencio y la falta de aclaraciones provocaron un reguero de comentarios en las redes sociales sobre los supuestos problemas de Sting. La falta de explicaciones suele ser campo abonado para la explosión de los rumores. También para las bromas, de peor o mal gusto. Muchas relacionadas con aquella afirmación que hizo una vez: «Estoy tan bien de salud porque practico sexo tántrico (con mi mujer) todos los días». Lo cierto es que la cancelación de los conciertos y las dudas sobre el resto de la gira suponen toda una inconveniencia si se atiende al plan comercial bien urdido por el antiguo vocalista de The Police. Antes del verano, lanzó uno de esos trabajos clásicos en un artista que se ha secado y necesita hacer caja: regrabó sus viejos éxitos –desde «Every breath you take» a «Englishman in New York» pasando por «Roxanne» y «So lonely»– para firmar «My songs». Argumento suficiente para construir una lucrativa gira sin demasiado esfuerzo. Cabe recordar que hace una década ya montó el «The Police Reunion Tour» junto a sus viejos compañeros de banda –Stewart Copeland y Andy Summers– para otra gira de un año. Dio lo mismo que los músicos no se hablaran entre ellos. Era un «take the money and run» en toda regla. Sting tiene fechas contratadas durante todo el verano. Tras sus conciertos en Europa, debe ir a Estados Unidos y después iniciará una gira asiática para continuar con más fechas europeas dentro de una gira mundial realmente extensa y que hasta ahora estaba satisfaciendo con creces los sueños más húmedos de sus viejos seguidores: escuchar todos sus clásicos y prácticamente nada de sus trabajos de las dos últimas décadas. Eso sí, con una voz imponente, algo que sigue llamando la atención a su edad.