«¡Canta!»: ellos sí que valen

Concha Velasco y Paco León ponen voz a los animales de la apuesta navideña de Illumination.

Concha Velasco y Paco León ponen voz a los animales de la apuesta navideña de Illumination.

De un tiempo a esta parte, las televisiones se han llenado de concursos de talentos, en general musicales. Hagan la cuenta. «¡Canta!», la nueva apuesta de animación de Illumination Entertainment para esta Navidad, explota dicho fenómeno. Canciones, bailes y sana competencia para alcanzar la fama ante el micrófono. Todo, eso sí, con animales. Un koala optimista es el empresario teatral que confía a ciegas en el éxito del producto. Contará con la voz y las ganas de un elenco de participantes (una cerdita, un ratón, una elefanta...) y la ayuda de un vieja gloria de las tablas, la excéntrica y millonaria Nana.

w el sueño de ser norma

Concha Velasco ha cumplido uno de los sueños de su vida –«Todos se me han hecho realidad en lo profesional», confiesa– al poner voz en español a este último personaje. «Nana es absolutamente Norma Desmond (la protagonista de ‘‘El crepúsculo de los dioses’’, a la que dio vida en 1950 la gran Gloria Swanson). Yo siempre quise hacer ese personaje en el teatro. Si Paco Marsó viviera habríamos hecho un musical. Así que cuando me ofrecieron a Nana, dije: ‘‘¡Lo conseguí!’’». Tan a su medida parece confeccionado el papel que, cuando su hijo vio el preestreno en el cine Capitol, le dijo a Concha Velasco: «Es como si el dibujito lo hubieran hecho después de escuchar tu voz».

Eso sí, ni la veterana actriz, Premio Nacional de Teatro de este año por segunda vez en su carrera, ni el resto de dobladores al castellano, han tenido que cantar. Los números musicales se mantienen en versión original. Algo que es, desde luego, todo un alivio para Paco León y Santi Millán, que prestan sus voces a los personajes de la señorita Crawley, la despistada secretaria del koala empresario, y Mike, un arrogante ratoncito que concursa en las pruebas musicales. Ambos tienen ya experiencia en el doblaje de animación, «pero sigue resultando un trabajo complicado, con una parte técnica muy importante. Elaboras el personaje y la voz con un modelo que ya está hecho y luego tienes que darle tu aire», explica Millán. Para León, consciente de que su presencia en cartel es un reclamo, «lo más complicado es integrarte con todos los dobladores profesionales de los otros personajes. Ellos tienen muchos recursos y nosotros debemos intentar que no haya mucha diferencia, porque a veces se nota cuando ponen a actores famosos». En cualquier caso, considera que la experiencia de la animación siempre es grata: «Te permite seguir en contacto con el público infantil».