Del horror a la necrofilia

Lo de horror no es por miedo o terror, sino por los sustos que nos da la película “Acantilado”, de Helena Taberna, un largometraje horroroso

Lo de horror no es por miedo o terror, sino por los sustos que nos da la película “Acantilado”, de Helena Taberna, un largometraje horroroso. Todos los pases de prensa son aplaudidos en mayor o menor grado por algunos asistentes, pero en esta proyección hubo silencio absoluto. Da la impresión de que a la autora le ha gustado el principio y el final, lo de en medio, un auténtico desastre. Con la historia de una secta con ritual de suicidio y una trama pseudopolicial y amateur que trata de averiguar qué fue lo que pasó. Es tan bobo lo de en medio como que un policía infiltrado en la secta acaba colándose en el despacho de la directora, averigua por arte de magia la clave para entrar en el ordenador y ¡se lo deja encendido! Se ve que a los guionistas no se les ocurrió nada mejor para descubrir al infiltrado. Personajes falsos, acción morosa y pobretona. Para olvidar esta película incluida en la sección oficial fuera de concurso.

Afortunadamente, el segundo largometraje del día, ha sido “Quatretondeta”, escrito y dirigido por Pol Rodríguez, debutante en el largo. Una comedia negra, con dos magníficos intérpretes, convincentes en los personajes que les han sido encomendados: José Sacristán y Sergi López. Y podríamos añadir a Julián Villagrán en el papel del funerario y a Laia Marull, en el de la hija venida de París en busca del cadáver de su madre. El lío negrísimo se centra en el robo de ese cadáver, los enredos del funerario, la historia rocambolesca del aparente viudo y las quimeras de la verdadera hija. Película que se ve con mucho agrado, aunque haya un regusto por la necrofilia que no hacía falta. Película recomendable.