Cine

«Los buenos demonios», un buen broche para Málaga

El festival cierra su edición a falta de entregar los galardones

Los actores, Vladimir Cruz (3i) y Jesús Prieto (2d) posan junto al director Gerardo Chijona (3d), el guionista Alejandro Hernández (i), y los productores Danilo León (d) y Jose María Morales (2i) en la presentación de la película "Los Buenos Demonios"
Los actores, Vladimir Cruz (3i) y Jesús Prieto (2d) posan junto al director Gerardo Chijona (3d), el guionista Alejandro Hernández (i), y los productores Danilo León (d) y Jose María Morales (2i) en la presentación de la película "Los Buenos Demonios"

El festival cierra su edición a falta de entregar los galardones

Lleva a su final un festival que en el saber popular, en la opinión de la crítica y público en general, fluye que esta edición del certamen ha sido flojita, con varios despistes de los que dirigen este evento de cine en español, lo cual no ha evitado que dos películas hayan sido rodadas en portugués. Uno de los despistes, por ejemplo, ha sido que en publicaciones oficiales ha habido dos informaciones que decían que en el mismo local, a la misma hora, habían dos proyecciones distintas.

Vamos con las películas a concurso, las últimas de este festival, empezamos con "Invisible", de Pablo Giorgelli , coproducción entre Argentina, Brasil, Uruguay y Alemania, ¿como se pueden poner cuatro países de acuerdo para hacer una película? Un filme extraño, de una sencillez asombrosa pero que consigue captar la atención del espectador con un personaje, una chica, de 17 años en su vida cotidiana: coger el autobús, trabajar, ir, venir y la única sorpresa es que está embarazada, con igual sencillez como que en Argentina está prohibido el aborto voluntario, vemos cual es su problema. Es muy curioso que una vida aburrida y cotidiana plasmada en una pantalla nos llegue a interesar, lo cual quiere decir que quien la ha dirigido sabe contar historias.

Otro largometraje a concurso ha sido "Casi 40", dirigida por David Trueba, un verdadero desastre, pareja que se reencuentra, ella toca la guitarra y canta. Su pareja no para de hablar, la producción es pobretona, cuando van con la calle no se cruzan con nadie, él la lleva en una "gira"extraña por librerías. Para colmo, tras otra canción entera se oyen aplausos pero no se ve a nadie aplaudir y por una ventana se observa a la gente que va a entrar a la librería pero deben ver el follón que hay dentro, ya que están rodando una película, que se aprecia como no entran. Es decir, que no había ni producción para evitar ver estas cosas. Aburre de lo lindo.

Vamos con la última película a concurso, "Los buenos demonios", de Gerardo Chijona, esto es terminar bien; amores con gran diferencia de edad, crímenes a turistas, que quedan ocultos dentro de la acción cinematográfica, en los que el protagonista, que conduce un taxi, consigue dinero robándoselo a los difuntos. Una madre absorbente, es médico, le molesta que su hijo mantenga una relación con su mejor amiga. Filme entretenido, bien hecho, muy lógico y que queda con un final abierto en el que suponemos que el malo, un chico encantador, va a quedar sin castigo.