Los Goya quieren ser yeyé

Concha Velasco, premio honorífico, protagonista de la fiesta de nominados

Algunos de los aspirantes a Goya aplaudían ayer a Concha Velasco al término de su discurso
Algunos de los aspirantes a Goya aplaudían ayer a Concha Velasco al término de su discurso

Los nominados a los Goya de 2013 acabaron cantando a coro «La chica Ye-yé». No fue un ataque de nostalgia improvisado, sino la manera de agradecer a Concha Velasco uno de los discursos más divertidos de cuantos profesionales han recibido el galardón a toda su carrera. La actriz «más joven» del cine español, según el presidente de la Academia, Enrique González Macho, confesó «miserias y virtudes por igual» tras recibir el «cabezón», que desde hace unos años se otorga en la fiesta de nominados para evitar agradecimientos eternos el día de la gala. «La Velasco» se explayó a gusto y subrayó que «el cine me gusta más que la vida porque en la vida no hay elipsis». Y admitió que después de más de setenta años y de 125 películas, «me lo merecía». Recordó que es una de las actrices que han llamado siempre a la puerta de los directores, así fue en el caso de Berlanga, de Pedro Olea e incluso de Almodóvar. Y advirtió de que su carrera no acababa aquí: «Me ofrezco como humilde cómica para papeles largos, cortos, mudos, hablados...». Y la audiencia respondió con un inmenso aplauso puesta en pie.

Pablo Berger y su musa, Maribel Verdú eran de los más sonrientes de la noche. No solo han recibido 18 nominaciones, sino que además «Blancanieves» acaba de estrenarse en Francia con excelentes críticas. «Grupo 7» le sigue en el escalafón de opciones con 16. Su director, Alberto Rodríguez, quiso acordarse de los ausentes: «Si la película está ahí tan alto también tiene que ver Mario Casas, aunque no esté nominado».

Fernando Trueba, que puede llevarse a casa 13 galardones por «El artista y la modelo», fue el más pesimista respecto a la coyuntura actual: «Las películas de estos Goya son de políticas anteriores. El presente lo veo negro y el futuro, no lo veo».

«Un año bueno»

Como representante política, la consejera de Empleo Turismo y Cultura de la Comunidad de Madrid, Ana Isabel Marín, destacó en su intervención «la tenacidad para adaptarse a las circunstancias» de la industria. Señaló además la contribución del séptimo arte a la «marca España» y destacó que entre el 20 y el 25 por ciento que eligen un destino de vacaciones lo hacen porque han visto alguna película de ese lugar. González Macho ironizó sobre el respaldo al cine de la región: «Está muy bien el apoyo a los cortos, consejera, esperemos que después vengan los largos». González Macho exigió más ayuda para el cine y prometió como contrapartida que «nosotros lo haremos mejor». El presidente de la Academia aseguró que «había sido un año muy bueno» gracias a una cuota de mercado del 17,9 por ciento, la más alta del último cuarto de siglo, y una recaudación por encima de los 106 millones de euros. «Eso no quiere decir nada, el próximo año puede ser mucho peor», pero prometió que, a pesar de la crisis, «nuestro talento sigue intacto». Agradeció a los académicos que hubieran votado «tan bien». Para el productor, es un logro que se hayan distinguido en las categorías principales a cintas de animación, y que opten a premio «personas extranjeras que trabajan con nosotros». Y deseó suerte a los que trabajan fuera, es decir, en los Oscar para Paco Delgado, diseñador de vestuario de «Los Miserables».

Bayona trabaja con Spielberg

Juan Antonio Bayona, que opta a 14 cabezones, era uno de los más esperados. El director de «Lo imposible» confirmó que trabaja en un proyecto de ciencia-ficción con respaldo de Spielberg. Respecto a la nominación de Naomi Watts, dijo que «si en Hollywood premian a Penélope Cruz, por qué no nosotros a extranjeros». Entre los ausentes ayer, Jean Rochefort, Ewan McGregor, Penélope Cruz y Antonio de la Torre, que estaba rodando, lo normal para el actor más ocupado del cine español.