Diecinueve días clave para Plácido Domingo

El 25 el tenor cantará «Macbeth» en el Metropolitan junto a Anna Netrebko. El teatro, donde empezó a ensayar el jueves, no ha decidido aún si le mantendrá en cartel tras los supuestos casos de abusos sexuales. Mientras, Dallas ha cancelado la gala para marzo de 2020

Cuando parecía que las aguas habían vuelto a su cauce, el caso Domingo vuelve a primer plano tras las nuevas denuncias de las que el jueves informó Associated Press contra el tenor por presunto acoso sexual. Once nuevos testimonios, diez de ellos anónimos, se sumaban a los nueve (8 de ellos también sin identificar) que publicó el pasado 13 de agosto la agencia de noticias y de los que solo una mujer, la mezzo Patricia Wulf, se identificaba con nombre y apellido. En esta nueva entrega es la soprano Angela Turner Wilson quien ha relatado con detalle cómo el cantante supuestamente se propasó con ella y le tocó los pechos mientras ambos compartían una sesión de maquillaje en el mismo camerino, hechos que sucedieron a finales de los 90 en la Ópera de Washington y durante los ensayos de «Le Cid», de Jules Massenet y de los que informó a su esposo y su familia.

Precisamente esta institución ha mostrado su pesar por estas nuevas informaciones en un comunicado en el que la presidenta del Centro Kennedy, Deborah F. Rutter, del que depende la ópera, y el director general del coliseo, Timothy O’Leary, aseguran estar «perturbados y desanimados tras haber leído las nuevas acusaciones. Apreciamos el coraje que se necesita para que cualquiera presente este tipo de testimonio. La Ópera Nacional de Washington y el Centro Kennedy tienen políticas de tolerancia cero con respecto al acoso y la discriminación, y tomamos las denuncias de esta naturaleza muy en serio», se lee en la nota. Ambos, sin embargo, aseguraron no haber recibido «ninguna queja documentada sobre el comportamiento» de Domingo antes de la afiliación de la ópera con el Centro Kennedy en 2011 ni ninguna desde entonces.

Silencio en la Los Ángeles

Tras conocer los nuevos testimonios de presunto acoso sexual la Ópera de Dallas ha decidido cancelar la gala que tenía prevista para el 11 de marzo de 2020, suspensión que se une a las de la Ópera de San Francisco y la Orquesta de Filadelfia. Mientras la polémica no amaina, la Ópera de Los Ángeles continúa la investigación abierta y asegura que «se toma muy en serio estos testimonios» e insiste en que «todos sus empleados y artistas deben sentirse apoyados, valorados y seguros». Lo cierto es que las actuaciones previstas en la agenda de Plácido Domingo en diferentes teatros de ópera de Estados Unidos están en la cuerda floja, mientras que sus actuaciones en teatros europeos no han sufrido cancelaciones hasta la fecha.

A las tres caídas citadas se podría unir en un corto plazo de tiempo el Met, que el 25 de septiembre estrena el título verdiano «Macbeth», una ópera con un elenco de altura en la que Domingo es uno de los cabezas de cartel junto con Anna Netrebko, Ildar Abdrazakov y Mathew Polenzani, cuyos ensayos comenzaron el jueves y que se han convertido en una verdadera inyección de ánimo para el tenor, que no atraviesa por uno de sus mejores momentos. De hecho, en su página web la casa destaca así de la actuación del tenor: «Anna Netrebko y el legendario Plácido Domingo hacen historia al unir sus fuerzas por primera vez en el escenario del Met en la apasionante adaptación de Shakespeare de Verdi». Una pareja que puede hacer historia sobre el escenario neoyorquino. O no. Todo depende de la decisión que adopte la dirección general del teatro, en manos de Peter Gelb.

¿Un sustituto para Domingo?

Quedan solo 19 días para que el Metropolitan decida si sigue contando con el artista o prescinde de él en su primera ópera tras el escándalo, y a la que seguiría una «Madama Butterfly» en noviembre. Con Domingo, que tiene tres funciones de «Macbeth» (25 y 28 de septiembre y 1 de octubre) se alternará el barítono Željko Lucic, que cantará otras tres. No obstante, el tiempo es oro y el Met, que espera las conclusiones de la investigación de la Ópera de Los Ángeles –que no ha revelado en qué estado se encuentra la misma o durante cuánto tiempo va a prolongarse– ha de pronunciarse lo antes posible, pues el calendario manda. Si el teatro decide apearle del cartel deberá de contar con un barítono que cante las tres funciones de Domingo, algo que no puede improvisarse de un día para otro (salvo en un caso de enfermedad, por ejemplo, que es bien distinto), pues las agendas de los cantantes se cierran con años de antelación, lo que hace suponer que el tenor, ya en plenos ensayos, pueda finalmente cantar en el Met. De no ser así la cancelación podría desencadenar un efecto dominó en otras instituciones de EE. UU.

Es evidente que ante esta suituación Domingo no va a quedarse de brazos cruzados. El tenor opta por guardar silencio, que ya llegará el momento de hablar.

Una presión difícil de aguantar

En el Festival de Salzburgo, donde actuó el pasado 25 de agosto, Plácido Domingo recibió ovaciones y aplausos. El público le dio calor y apoyo. Aquella «Luisa Miller» era una ópera sin escena. El «Macbeth» del Met es representado, lo que añade un plus de presión a la salida de Domingo a escena. En él estarán fijados todos los ojos, en cada gesto hacia Netrebko, que será Lady Macbeth, en las miradas de ambos. Y el artista tendrá, como un titán, que aguantar una presión a la que nunca antes se había visto sometido. A sus 78 años.