El siglo XIX a través de sus mejores artistas

Algunas de las piezas se ilustran con contenido audiovisual
Algunas de las piezas se ilustran con contenido audiovisual

El Museo de Bellas Artes Gravina (Mubag) de Alicante recupera los motivos que impulsaron su creación hace diez años: ser un referente de las bellas artes de la provincia alicantina. Para ello ha celebrado la exposición «El siglo XIX en el Mubag, de la formación a la plenitud del artista», integrada por 65 obras de pintores alicantinos, muchas de ellas inéditas, procedentes de distintos centros culturales, entre los que destacan las catorce pinturas cedidas por el Museo del Prado, entre las que se encuentra la pieza emblemática del artista alicantino Francisco Bushell «Procesión del Viernes Santo en el Coliseo de Roma», obra que ha sido restaurada por el propio Mubag y que se expone por primera vez en Alicante.

También se exhiben cuadros de Lorenzo Casanova y Emilio Sala. Además, dentro de la exposición se ha dedicado un espacio llamado «El artista destacado», para completar la visión de los diferentes artistas vinculando las obras con la conmemoración de un acontecimiento, el establecimiento de un diálogo con las piezas expuestas o con el fondo de Diputación.

La Diputación de Alicante adquirió en el siglo XIX un papel fundamental como mecenas en las bellas artes de la provincia, impulsando, desde 1863, la creación artística a través de becas de formación. El objetivo era que los artistas ampliaran, en una primera fase, sus estudios en las Reales Academias de Bellas Artes de Madrid y Valencia, para después completarlos en los centros de arte mundial de Roma y París. De este modo, la colección de cuadros del siglo XIX se formó con los ejercicios del examen para obtener la beca y con las pinturas y esculturas que los artistas enviaban, a cambio de que se avalara su formación, desde el extranjero.

Las trayectorias artísticas de algunos de estos pintores ha constituido un referente en la pintura española del siglo XIX y sus piezas son parte de colecciones nacionales como la del Museo del Prado, en la que destaca la obra de Vicente Poveda y Juan titulada «Valle de Lágrimas». También fueron un referente de artistas de la época como Sorolla, que coincidió en Madrid con los pintores alicantinos de las exposiciones nacionales cambió sus marinas por temas históricos y más dramáticos, consiguiendo así la medalla en 1884.