Juan Zelada, reiniciado

Después de siete años de carrera en Inglaterra, donde cautivó a la BBC, regresa a España para publicar «Back on Track»

Ha cambiado el «English breakfast» por los churros. Después de seis años de brillante y esforzada carrera musical en Londres, Juan Zelada (Madrid, 1981) ha hecho la maleta de vuelta a casa, donde ha publicado recientemente «Back on Track» (que en inglés significa eso, volver al camino) con la producción de su nuevo padrino musical, Carlos Jean. «Regresar a mi casa no será jamás un paso atrás para mí. Ya estaba bastante quemado de Londres y de tanto esfuerzo acumulado. Además, soy madrileño de familia gallega y tenía morriña. He vuelto a experimentar la gozada de pedir un café cortado en un bar cualquiera en vez de hacer 40 minutos de cola en un Starbucks», comenta Zelada, que es bilingüe desde niño y llegó a sentirse casi un británico más («con un nombre difícil de pronunciar para ellos»). Desde luego, tampoco recibió mal trato, ya que editó su primer disco en la prestigiosa compañía Decca y la BBC2 eligió el trabajo uno de sus álbumes de la semana. Después llegó el segundo, editado por «crowdfunding», y del que lo más destacable fue «una gira que hicimos patrocinados por una marca de ron con la furgoneta llena de botellas», bromea Zelada. Presenta su tercer trabajo mañana en la Sala Clamores, y después en Manchester (9 de junio), Londres (10 y 11), Barcelona (26) y Guadalajara (Festival Gigante).

Sus inicios fueron de lo más inverosímil: becado por la LIPA, escuela de artes fundada por Paul McCartney, Zelada se graduó, pero su futuro lo iba a encontrar actuando en un restaurante con piano, donde atendía las peticiones de los comensales, y fue descubierto por su anterior mánager. También actuó en cruceros y formó parte de la banda de acompañamiento de Amy Winehouse. Todo era como un sueño, aunque la vida en Londres no es fácil. «Es una jungla de indiferencia», sintetiza Zelada. «Y ya estaba resultando agotador la lucha constante para motivar a 15 personas de mi equipo. Así que decidí volver y llegó la oferta de Muwom». Dejó Universal. «Sí, porque en esas compañías te meten en una situación en la que te sientes limitado. A lo mejor deciden gastar 20.000 euros en un videoclip y tú no puedes decidir si prefieres que se utilice el dinero para giras. En Muwom estoy liberado».

Dos opuestos

Desde luego, uno podría pensar que entre ellos no podrían ser más opuestos, tan clásico Zelada y tan vanguardista Jean. Ambos comparten el gusto por la música negra, pero la producción del conocido Dj... «es contemporánea. Él sabe lo que quiere y hemos hablado mucho del tema. Me contó que cuando se metió a fondo en lo de pinchar se dio cuenta de que había perdido parte de la musicalidad y que estaba retomando una forma de guiarse por sensaciones, lo cual ha sido bueno para él», comenta. «Para mí también lo fue por una cuestión de humildad, de escuchar a otra persona y de aprender. No es que yo me haya plegado a lo que me pudiera decir; hemos discutido muchísimo, créeme. Y fruto de esas conversaciones me he dado cuenta de que tenía prejuicios sobre la música electrónica que no estaban justificados».