«La favorita»: El Teatro real reescribe su historia

El coliseo celebra mañana los veinte años de su reapertura con la ópera de Donizetti, título con el que se inauguró hace 200 años. Será en versión concierto y contará con Javier Camarena y Jamie Barton en los papeles principales.

Javier Camarena, tenor mexicano, tiene aspecto de joven estudiante parapetado tras sus gafas. Es de habla dulce y de canto potente. Ayer le aplaudieron a rabiar en el ensayo que se celebró por la mañana. Él dice que este papel, el de Fernand, le ha llegado en el mejor de los momentos, cuando ha emprendido el camino del cambio de repertorio. Lo va a debutar en Madrid, una plaza que le ha dado unas cuantas alegrías, como los bises en 2014 del aria «A mes amis...» de «Le fille du régiment», también de Donizetti (alguno de ellos con las octavillas que había repartido a la entrada del teatro la joven musicóloga Sara Villalba). Se convertía así en el segundo cantante que bisaba en el Teatro Real tras Leo Nucci. «Esta ópera, o te queda o no te queda», dice muy rotundo. Y a él le queda bastante bien a juzgar por lo que nos cuenta.

Ópera para tenor

Mañana el Teatro Real celebrará los 20 años de su reinauguración con la versión en concierto de «La Favorita», de Donizetti, título con el que la ópera de Madrid abrió sus puertas hace doscientos años. Un guiño al presente y al futuro del coliseo. La función, pues, no será como cualquier otra. Por de pronto, empezará una hora antes, a las 19:00 y contará en el patio de butacas con cuatro ministros, además de con todos los titulares de Cultura que han tenido cartera en estos veinte años (Wert, incluido). La política estará muy bien representada, lo mismo que el mundo de la ópera y la lírica. Una cita que hará historia.

Volvemos a Camarena. Él sabe que este título es uno de los que mayores alegrías puede dar a un tenor, pues está escrito para lucimiento de la cuerda, tanto que al cantante que lo estrenó se le atribuye el haber inventado el do de pecho. Julián Gayarre triunfó en La Scala con este papel e incluso aseguran que ya moribundo la última palabra que pronunció fue Fernando, nombre del protagonista. Para el director de orquesta, Daniel Oren, la voz del tenor es soñadora «que va hasta el do natural. Y solamente Camarena es capaz de hacerlo. Es la suya una voz celestial, que no se esfuerza, parece, que sale sola de la garganta. Yo creo que este Fernando se va a cantar como nunca se ha escuchado», comenta. La mezzo Jamie Barton, nacida en Estados Unidos y que debuta también el papel, dice que llevaba persiguiéndolo más de una década «y ahora ha llegado el momento en que encaja perfectamente con mi voz». Con estos mimbres no es de extrañar que mañana al tenor nacido en Veracruz se le pida de nuevo que repita. Y entonces la noche, en la que habrá un lugar para el recuerdo de los que tanto hicieron y ya no están, se vuelva más especial si cabe. Simone Piazzola, Marina Monzó, Simón Orfila, Antonio Lozano y Alejandro del Cerro también se encargarán de que así suceda.

No es «La Favorita», a juzgar por las palabras de los expertos, de lo más redondo de la producción de Donizetti, un compositor que podía escribir una ópera con la mano diestra y otra con la zurda (Heine dijo de él en tono jocoso que «era un hombre «de un gran talento pero de una fecundidad todavía más notable, solo superada por los conejos»). Y según Joan Matabosch, director artístico del coliseo, será mejor escucharla en concierto «porque así se le notarán menos las costuras». Y añadió que «la producción propia que hizo el Real hace 20 años es el ejemplo de que no hay que hacerla dramatizada. Esta ópera va de cantar, pues que canten», aseguró en tono de broma. «La Favorita», ópera en cuatro actos que se estrenó en el Real el 19 de noviembre de 1850, vuelve para celebrarse.