El ladrón psicoanalizado

En realidad, el robo de la «Mona Lisa» es solamente una excusa. Lo que sucedió aquel 21 de agosto de 1911, cuando Vicenzo Peruggia sustrajo del Museo del Louvre la célebre pintura de Leonardo, manteniéndola oculta durante dos años, es el desencadenante para un zigzagueo cautivador por la más fina teoría del arte. Es el cebo que coloca Darian Leader para que el lector se enganche a una ambiciosa aproximación al hecho artístico desde el prisma antipático y «sospechoso» del psicoanálisis. Freud y Lacan constituyen el armamento del que se sirve el autor para convertir el estudio de los pocos datos que existen sobre el comportamiento de Peruggia en certeros disparos sobre algunas de las preguntas que siempre han sobrevolado la creación artística: ¿es el arte una celebración o una defensa frente al mundo? ¿El propósito de cualquier obra es traer a la vista lo real o escamotearnos la parte más esencial de ello? ¿Importa más la existencia del arte o su ausencia, el duelo por su desaparición?

Leader encara todas estas intrincadas cuestiones con una naturalidad y frescura que tornan en excepcional este ensayo. De hecho, lo más llamativo de él es que huye de cualquier modelo de vertebración académico para mostrarse casi como si de una novela se tratara. Tras su lectura, uno tiene la sensación de que, sobre las expectativas del título, se le ha engañado; pero da por buena esta artimaña porque, como se encarga de demostrar Leader, la verdad de cada obra artística se encuentra más allá de su evidencia.