La pasión cantada de Alfonso XII

El lector verá en la portada de este libro el título «La favorita. La historia de amor entre Alfonso XII y Elena Sanz», pero, atención, no es eso, o al menos no sólo eso, lo que encontrará en esta novela de García Mateache. La autora usa un afortunado desplazamiento del «núcleo dialéctico», al estilo de Tom Stoppard, para ir colocando luces y sombras en aquel interesante periodo de la Restauración, y sobre todo alrededor del creador del bipartidismo, Cánovas del Castillo, que, en cierto modo, organizó una España semejante en algunos aspectos a nuestra Transición, paralela a una segunda Restauración. Pero esta novela no sólo permitirá a los interesados en los temas político históricos reflexionar sobre periodos en el espejo, sino conocer curiosas vidas paralelas que, en el fondo, le pueden acabar interesando más que los amores regios. La relación, a partir de las conspiraciones alfonsinas, entre la princesa rusa Sofía Troubetzkoy y Cánovas (con momentos proustianos de rara intensidad crepuscular); la propia relación de amistad entre el rey y el Duque de Sesto, su conseguidor de amantes; la personalidad de Isabel II enfrentada a su hijo, o la propia relación entre Elena y Alfonso XII.

Y todo ello en una España que tiene todavía sus pies hundidos casi en una edad antigua de guerras carlistas, procesiones, charangas y olor a incienso y vino popular, como un Alfonso que se ponía la capa para salir de incógnito en noches de deseo y mujeres del pueblo. Una España dual, extrema, de moral de púrpura, pero también de pasiones enrojecidas, y que acabará pasados los años en el baño de sangre de la Guerra Civil. La Restauración fue el biombo pintado que, por un tiempo, escondió la España de sangre y fuego que ardía en aquel mar de pasiones que se nos traza en la notable «La favorita», la obra de Donizetti sobre unos prohibidos amores regios, y que acabará interpretando Elena Sanz en el escenario de su propia vida.