Género chico hecho a lo grande

«La del manojo de rosas». De P. Sorozábal. Reparto: C. Romeu, R.Iniestam O. de la Torriente, L. Varela, J.J. Frontal, R. Bernal. C. Crooke, R. Muñiz, C. Sánchez, J. Crespo, Orquesta de la C. de Madrid y Coro de la Zarzuela. Dirección de escena:E. Sagi. Dirección musical:M. Gómez Martinez. Madrid.

El  coliseo recupera el montaje
El coliseo recupera el montaje

El género chico y el sainete volvían a triunfar en el Madrid de 1934 demostrando que no habían muerto. La zarzuela de título contenido en los versos de «La revoltosa» respiraba frescura y reflejaba lo mejor de una forma denominada «género chico» por su pequeño formato, no por su inferior contenido musical. Luis Sagi Vela, fallecido no hace mucho, cantó entonces el papel de Joaquín y casi sesenta años después su sobrino, Emilio Sagi, firmaba una puesta en escena para su reposición tan viva y llena de gracia como la música de Sorózabal. Si los enamorados se piropean «guapa» y «castizo» al son de una pieza tan popular como el pasodoble; si hay cabida para la romanza que prende de inmediato como «Madrileña bonita»; si además una misma melodía discurre por toda la obra a modo de «leitmotiv», cualidades todas ellas tan del moderno musical: ¿por qué no presentar la obra con el lujo con que se ofrecen los musicales en Londres o Nueva York? Así lo entendió Sagi y acertó de pleno, como lo corroboraron los éxitos cosechados por la producción en sus giras por Roma o París y el simple hecho de que hasta seis veces se ha repuesto.

Es un lujo tener a Miguel Ángel Gómez Martínez en el foso, porque es capaz de mantener la frescura de una música fácil, inspirada y nada pretenciosa, dotándola a la vez de un refinamiento y un detalle frecuentemente ausente. También un enorme apoyo para los cantantes, a los que acompaña con cuidado exquisito para jamás abrumarles con la rica y original orquestación de Sorozábal. Carmen Romeu acaba de ser premiada con el Campoamor a la cantante revelación de la pasada temporada. Justicia total para una artista completa, con una voz de bello timbre, quizá un poquito justa arriba, musical y de formidable presencia escénica. Difícil pensar en una Ascensión más ideal. José Julián Frontal da el tipo de Joaquín, papel en el que ha alternado con Carlos Álvarez y Manuel Lanza en anteriores reposiciones. Busca en ocasiones dar un aire de mayor refinamiento al canto, así en la célebre página «Madrileña bonita», la que en cualquier caso nadie ha cantado como Plácido Domingo. Ruth Iniesta, Ricardo Bernal y Carlos Crooke aportan buen hacer y Luis Varela vuelve a demostrar que no tiene rival en papeles como el de Espasa. ¡Menos mal que esta producción no fue destruida en la etapa de Luis Olmos al frente del teatro, porque así el público puede disfrutar de algo que funciona estupendamente y la Zarzuela se permite aprovechar recursos ya disponibles! Jornadas para deleitar y comprobar que la zarzuela, chica o grande, tiene plena vigencia cuando se hace bien.