Llega a Madrid un festival «gourmet»

El Tomavistas, que se celebra en julio en el Hipódromo de la Zarzuela, presenta una oferta exigente a precios asequibles.

El Tomavistas, que se celebra en julio en el Hipódromo de la Zarzuela, presenta una oferta exigente a precios asequibles.

A cinco minutos del metro de Moncloa, en la capital, está el Hipódromo de la Zarzuela, un señero recinto reformado por completo hace apenas unos años, con todas sus instalaciones preparadas para el público más exigente. Ubicado en un corredor verde junto al Monte del Pardo, la Casa de Campo y el Manzanares, el aire de verano es hasta cuatro o cinco grados más fresco que la asfixiante atmósfera de Madrid, según señaló ayer Willy García Blesa, uno de los organizadores del nuevo certamen musical que acogerá la ciudad este verano, el Tomavistas, "un festival con vistas al panorama independiente nacional". En su primera edición, las bazas del certamen no son los grandes nombres internacionales, sino una oferta diferente, una apuesta "gourmet", un lugar donde escuchar música y comer un bocadillo con una estrella Michelín.

El festival se celebrará dos fines de semana consecutivos de julio, el 18 y 19 dedicado al pop-rock y el 25 y 26 volcado en la electrónica. "No queremos que sea un festival más, sino una experiencia de calidad", han destacado sus responsables, que se han fijado en "el concepto de festival, no como fiesta, sino como lugar al que se iba a escuchar buena música y a descubrir grupos". Tras la incorporación de Sidonie y The Right Ons, el cartel lo componen nombres destacados de la escena nacional como El Columpio Asesino, Triángulo de Amor Bizarro, Mucho, León Benavente, Delorean, The Zombie Kids, Fira Fem, Kostrok y Begun, entre otros.

La organización, que prevé una asistencia de entre 3.000 y 4.000 personas, ha proyectado dos escenarios cuyas programaciones no se solapen, y se ha centrado en ofrecer servicios de calidad, algo que suele escasear en la mayoría de eventos de este tipo. Servicios y barras de obra, parking para 2.000 plazas, zonas verdes, y oferta gastronómica de autor, preparada por el chef del Hipódromo, Iván Muñoz, propietario de una estrella Michelín. Muñoz ha ideado para que se ofrezca durante e festival "a un precio asequible"un bocadillo que es una "interpretación del kebab con un toque a la manchega". Las promesas durante la presentación fueron la calidad de la oferta, las bondades de los servicios, los precios asequibles y que se evitarán las aglomeraciones en el interior. Es decir, una "rara avis"dentro de su especie. Las entradas salen a la venta por un precio de 18 euros el día o de 45 euros para quienes decidan acudir al festival completo. El abono para un sólo fin de semana serán 32 euros.

La jornada comenzará en torno a las cinco de la tarde y terminará a las dos de la mañana, si bien los organizadores insistieron en que el transporte y las comunicaciones no serán un problema para los que decidan acudir. A raíz de un acuerdo con la aplicación Hailo, los propietarios de un abono del festival gozarán de descuentos para taxi y, tras el cierre de otro acuerdo comercial con Napster, podrán probar su servicio de música en "streaming"gratis durante dos meses. Napster tiene en su catálogo 20 millones de canciones. "Queremos volver a defender a Madrid como una ciudad que es epicentro cultural y que se vuelca con la música", dijo José Gallardo, director artístico de un certamen que es, de verdad, selecto: Guadalupe Plata, Pional Lasers, BFlecha o Delorean son grupos españoles aclamados en el extranjero y que estarán en julio a pocos minutos del centro de la capital.

Además, presentaron Open Hz Music, un nuevo ciclo de conciertos que estos promotores organizarán en la capital, y que incluirá a Kiko Veneno junto a Los Enemigos (27 de junio) y Macaco (11 de julio). Las entradas para ambas noches ya están a la venta. Gallardo anunció que en septiembre presentarán más actividades.