Desde Holanda con amor

El Nederlands Dans Theater consagró su programa doble en el Teatro Real a la exploración íntima de la relaciones humanas, una ambiciosa empresa que los coreógrafos de ambas piezas resolvieron con un resultado algo desigual.

El Nederlands Dans Theater consagró su programa doble en el Teatro Real a la exploración íntima de la relaciones humanas, una ambiciosa empresa que los coreógrafos de ambas piezas resolvieron con un resultado algo desigual. Sol León y Paul Lightfoot apelan en “Sehnsucht”, con música de Beethoven, al devenir sentimental de una relación de pareja. Constreñidos en una habitación, los intérpretes deben adaptarse al habitáculo, un cubo giratorio que condiciona a los amantes de la misma forma que su idiosincrasia vital condiciona sus emociones. Ternura, ira, aburrimiento, pasión, hastío... todas caben en un cubo del que el protagonista se ve obligado a escapar para enfrentarse también al mundo exterior, donde su crudeza, expresada por un cuerpo de baile de movimiento enérgico y contundente, desestabiliza todavía más al amante. La escenografía (presidida por este gran cubo) denota con precisión el carácter variable de las relaciones, mientras que los bailarines despliegan en los pasos a dos hermosas figuras que también funcionan en este sentido. Sobran, sin embargo, algunos pasos clásicos todavía muy presentes en la danza neoclásica y contemporánea (si es que tal clasificación existe) y de los que parece que los coreógrafos no son capaces de desembarazarse.

“Schmetterling”, la segunda pieza del programa, abarca otros tipos de relaciones a través de dúos y solos que se suceden a un ritmo trepidante y que, si bien resultan más interesantes desde el punto de vista coreográfico, pueden abrumar por su rapidez y por el cambio constante de códigos y música. León y Lightfoot aciertan en la muestra de distintos planteamientos de la creación contemporánea que supone esta obra (incluido un maravilloso guiño a la mítica coreografía de Pina Bausch “Seasons March”), para culminar en un fantástico epílogo que, sin embargo, constituye una de las pocas escenas de la noche en la que el Nederlands Dans Theater demostró por qué es una de las mejores compañías de danza del mundo.

“Sehnsucht” y “Schmetterling”. Coreografías: Sol León y Paul Lightfoot. Escenografía: Lorraine Blouin y Ander Zabala. Iluminación: Tom Bevoort. Música: Beethoven, The Magnetic Fields y Max Richter. 16-VII-2015. Teatro Real. Madrid.