Teatro

"Parque lezama": Sensibilidad y sensiblería

Autoría: Herb Gardner. Versión y dirección: Juan José Campanella. Intérpretes: Luis Brandoni, Eduardo Blanco, Ana Belén Beas, José Emilio Vera. Teatro Fígaro, Madrid. Hasta el 12 de enero de 2020.

Había mucha curiosidad en España por ver, por primera vez aquí, el trabajo teatral de toda una celebridad del mundo del cine como es Juan José Campanella. Sobre todo, teniendo en cuenta que ese trabajo venía ya precedido de un clamoroso éxito de taquilla en Argentina, donde lo han visto más de 300.000 espectadores. Un éxito más que comprensible, por otra parte, si tenemos en cuenta que «Parque Lezama» es una comedia de factura convencional que sirve de perfecto molde para que Campanella pueda exhibir y explotar la que quizá sea su mejor habilidad: saber mostrar de forma diáfana la ternura que es capaz de desprender cualquier ser corriente enfrentado a su propia y sencilla cotidianidad.

El argumento de esta obra de Herb Gardner se basa en la contraposición de los caracteres de sus dos personajes protagonistas, dos hombres entrados ya en la tercera edad que coinciden en el mismo parque. Uno es escéptico, individualista y cascarrabias; el otro es un incorregible soñador, un idealista que se empeña en hacer partícipe a los demás de sus fantasías. El combate de estos dos arquetipos funciona en la medida en que ambos están bien perfilados y estupendamente interpretados por dos actores de la talla de Luis Brandoni y Eduardo Blanco. El problema es que la trama es demasiado simplona –casi infantil– y apenas puede discurrir convincentemente hacia algún sitio; de manera que el conflicto solo se asienta con firmeza en las agudas réplicas de los diálogos entre estos dos personajes, pero pierde toda eficacia y hondura cuando participan en la acción dramática unos personajes secundarios excesivamente estereotipados y faltos de consistencia dramática que no hacen sino permitir que aflore una peligrosa sensiblería.