Un Planeta contra la «piratería»

Hoy se falla el premio más importante de las letras hispanas. Lara pide la implicación política para frenar las descargas ilegales. Los argumentos de corte femenino y los anclados en el mundo actual dominan los 478 originales que se han presentado al galardón

De izda. a dcha. José Creuheras, Juan Eslava Galán, Carmen Posadas, José Manuel Lara Bosch, Rosa Regàs, Pere Gimferrer, Alberto Blecua y Emili Rosales, ayer, en el Hotel Palace de Barcelona durante la presentación de la 62ª edición del Premio Planeta, el más importante de las letras hispanas

Lara pide la implicación política para frenar las descargas ilegales. Los argumentos de corte femenino y los anclados en el mundo actual dominan los 478 originales que se han presentado al galardón. Hoy se falla el premio más importante de las letras hispanas

Las letras hispanas tienen marcado a fuego el 15 de octubre, día del Premio Planeta. Una vez al año, el libro y sus autores se convierten en grandes protagonistas, como si fuesen estrellas de cine, y hacen que todos los ojos estén puestos en esa fascinante e intrépida aventura que es la lectura. Con un premio de 601.000 euros para el ganador y 150.250 para el finalista, y antiguos ganadores como Vargas Llosa, Camilo José Cela, Juan Marsé y Manuel Vázquez Montalban, no es para menos. «Octubre es mi mes favorito. Soy más lector que editor y me emociona ver que por una vez el libro es la noticia, que salta a las calles», señaló ayer José Manuel Lara Bosch, presidente del Grupo Planeta.

La gran fiesta de la literatura llega este año a su 62 edición, y lo hace con un marcado acento sobre los temas de actualidad. De los 478 manuscritos enviados a concurso, una gran mayoría se centra en las difíciles circunstancias del mundo de hoy en día. «Hay una voluntad clara de utilizar la realidad de ahora mismo para narrar los miedos, frustraciones e ilusiones de los personajes. Consiguen de esta forma que el lector se identifique de forma directa con las historias», señaló Emili Rosales, secretario del jurado del premio.

Variedad temática

La puesta en escena de las novelas puede ser la realidad actual, pero a partir de allí la variedad temática es infinita. Hay quien apuesta por la acción y la intriga, y hay quien prefiere bucear en la psicología y las emociones de los personajes. En cualquier caso, como indicó el jurado, el nivel de las diez novelas finalistas presentadas ayer vuelve a ser muy alto. Dentro de esta tendencia, destaca un cierto costumbrismo moderno con temática femenina. «Es el denominador común de los finalistas, pero eso no quiere decir que el ganador sea una mujer», señaló Juan Eslava Galán, jurado junto a Alberto Blecua, Ángeles Caso, Pere Gimferrer, Carmen Posadas y Rosa Regàs. El Palacio de Congresos de Cataluña volverá a ser el escenario de la cena de gala donde se descubrirá el ganador y el finalista. Alrededor de 1.000 personas, una amplia representación de lo más granado de la sociedad civil, política y literaria española, acudirá a la cita, una tradición que se mantiene año tras año. Las diez novelas preseleccionadas incluyen historias de tres generaciones de mujeres; novelas de amores tóxicos; «thrillers» históricos en busca de un asesino en serie; un relato sobre la relación de un hombre con una sirvienta rumana; relatos de la burguesía barcelonesa de los años 50; el retorno a la Guerra Civil a través de un testamento que revela un terrible secreto; un Fausto moderno que explica la evolución de Barcelona de los 60 a 1992; las reflexiones de una mujer en clave «chick-lit», y una historia de amor entre una ninfa y el arcángel Gabriel. El veredicto se dará a conocer alrededor de la medianoche. El año pasado se sobrepasaron los 40 millones de ejemplares vendidos de todos los ganadores y finalistas. Éste, la cifra mareante es la de autores presentados durante estos 62 años, que superan los 20.000. «Es de agradecer que después del esfuerzo enorme que significa escribir una novela, los autores aspiren a ganar el Planeta», afirmó Lara. Lejos de los rumores que rodean todos los años el galardón, el editor aseguró que al premio siempre le ha interesado descubrir nombres nuevos, a pesar de que las grandes firmas ayudan a generar prestigio para el galardón. En cualquier caso, evitar las quinielas es imposible en un premio de esta relevancia, una especie de Oscar de las letras. La presentación del premio sirvió también para lanzar un duro rechazo contra la «piratería», la gran amenaza de un sector que después de un año difícil por culpa de la crisis empieza a ver los primeros síntomas de recuperación. «Siempre me da pena ver a eminentes músicos de 70 años que se ven obligados a volver a los escenarios porque sus derechos de autor ya no son suficientes. Me niego a ver a Rosa Regàs obligada a hacer lo mismo, "bolos"a una plaza de toros para leer sus libros. Eso es una canallada», aseguró Lara.

El presidente del Grupo Planeta pidió ayuda en la defensa de la propiedad intelectual a todos los sectores, desde el político hasta el de las industrias culturales, en busca de que ningún creador llegue a sentirse abandonado. «Mi compromiso es que cada euro que me ahorre por el libro digital vaya en beneficio del lector, pero tampoco estoy dispuesto a quitarle ningún euro al autor. Eso es sagrado y antes dejaría de hacer libros», sentenció Lara, que no sólo habló de los prejuicios al escritor, sino al de los traductores, ilustradores, documentalistas y todos aquellos que trabajan por el bien del libro. «No podemos seguir expoliando a los autores», concluyó Lara.

El editor puso datos sobre la mesa para demostrar lo insostenible de la situación actual en España, líder mundial en «piratería». Da escalofríos pensar que en este país se piratea hasta siete veces más que en Francia. «Allí existe una cultura de que la creación tiene un valor», aseguró, y volvió a pedir mayor protección legisltativa contra la «piratería». «Se habla de no vulnerar los derechos de los internautas, pero, ¿qué pasa con los derechos de los autores?. Si a mí me roban una televisión, la denuncia será inmediata. Si me roban un libro, me obligarán a esperar. Necesitamos medidas preventivas», señaló el presidente del Grupo Planeta. Otro de los temas que surgieron en la tradicional presentación del Premio Planeta fue la relación literaria entre Hispanoamérica y España. Lara reconoció que hay mucho camino por recorrer para normalizar el tránsito de autores de un lado del charco al otro, pero que en su grupo editorial es una absoluta prioridad. «Quizá soy un fatuo, pero no se puede lanzar a un escritor como se merece si no tiene un editor detrás que le apoye. Hemos de potenciar la figura de los editores locales en América Latina para que podamos captar a estos autores», afirmó Lara.

Puso un ejemplo de cómo se tienen que hacer las cosas con el escritor mexicano Jorge Zepesa Patterson, del que la editorial Destino acaba de editar su primera novela, «Los corruptores», «thriller» policíaco que ya le ha servido para que le llamen el Larsson mexicano. «Cuántos años hacía que no salía un escritor de éxito de América Latina y eso, en parte, era culpa nuestra», sentenció. También reconoció que se ha descuidado la promoción de autores españoles en los países hispanoamericanos y que es algo que hay que mejorar porque «no podemos renunciar a ello». Cuando pasen las doce de la noche y los ganadores hablen de sus novelas, se dará por terminada una nueva edición del premio más importante de las letras hispanas. Será una noche larga, llena de emociones. Los ganadores no sólo recibirán un premio, sino que pasarán a formar parte de la historia literaria de España.

El detalle

DIÁLOGO ABIERTO CON AMAZON

La librería virtual Amazon es uno de los grandes protagonistas actuales del mundo editorial. Para José Manuel Lara, el portal de internet deber ser «un aliado más», tanto del Grupo Planeta como del resto del sector, algo que ya se ha conseguido con «Google y Apple, porque lo han entendido». A este respecto, anunció que en la actualidad Planeta está dialogando con la gran librería estadounidense porque «tiene que ser un aliado y estamos intentando que lo sea, pero dentro de las reglas del mundo del libro». Por ello, si Amazon (en la imagen, la web para comprar un libro) acaba aceptando «las reglas del juego», el editor no duda de que «será superbienvenida». Las intenciones son las de lograr en breve un acuerdo para todos.