1-1: La agonía de los caracoles

El Sevilla suma contra la Real, que acabó con diez, un punto que casi garantiza la cuarta plaza, pero que vuelve a dejar síntomas de impotencia.

Vitolo pugna por un balón con Zurutuza en el partido disputado ayer en el Sánchez Pizjuán.
Vitolo pugna por un balón con Zurutuza en el partido disputado ayer en el Sánchez Pizjuán.

Triste final de temporada para un Sevilla al que un cuerpo técnico mendaz e incompetente ha reventado a mitad de curso. La Real Sociedad, en inferioridad numérica, arañó en Nervión un punto que, al menos, sirve a los locales para llegar a la última jornada dependiendo de sí mismos para amarrar una cuarta plaza que, por falta de fútbol y pérdida de condición física, está en peligro.

No reina un ambiente agradable en el Sánchez Pizjuán, un lugar en el que en un pasado reciente el sevillista se concitaba seguro de que la victoria caería de su lado y ahora visita cauto, temeroso de que la noche se tuerza al primer soplido de viento en contra. Tampoco invitaba el día, ferial y desangelado, a que el estadio fuese una caldera. Por eso, se vivió un comienzo frío, en el que la Real Sociedad se disfrazaba del Sevilla más tontorrón en su salida del balón arriesgadísima, para no llegar nunca a ninguna parte, y los anfitriones se encomendaban a la inspiración de Ben Yedder para descerrajar el partido.

El delantero francés ha sido un magnífico fichaje que, posiblemente por el capricho del entrenador, ha rendido por debajo de sus posibilidades. Sus cifras goleadores son más que dignas, y perdió una ocasión para engordarlas al errar un mano a mano ante Rulli por culpa de un remate demasiado cruzado. En Málaga, cultivó su faceta de asistente para ayudar al Mudo Vázquez a abrir el marcador y ayer también dio un pase decisivo en el primer tanto. Peleó un balón con persistencia, eludió a Navas mediante un sombrerito y, hábil, conectó con Sarabia con la puntera para que el madrileño definiese con un sutil toque picado. Quedaba muy poco para el descanso y el gol era más justo por lo que tenía de castigo a la inanidad vasca que de premio al juego de los locales, que tampoco era nada del otro jueves.

No necesitó ni una ocasión la Real para empatar, tal es el mal bajío que persigue esta primavera al otrora afortunado Sevilla. Un rebote de billar entre las piernas de Lenglet y N’Zonzi le dejó el balón muerto a Vela, que marcó a puerta vacía e hizo reinar la incertidumbre en un graderío que ya no cree en las propiedades milagreras de su estadio. Al mexicano le regaló el doblete en la acción siguiente un desquiciado Rami, que se abrió de piernas para dejar pasar el balón sin darse cuenta de que tenía a un rival detrás. Menos mal que Sergio Rico salvó, una vez más, a su equipo.

La expulsión de Zurutuza, al menos, impidió que los de Eusebio siguieran merodeando la parcela de Rico. No provocó la superioridad numérica un asedio del Sevilla, pero facilitó al menos la consecución de un punto que puede ser importante de cara a las cuentas finales.

Sevilla FC: Sergio Rico; Sarabia, Mercado, Rami, Lenglet, Escudero; Vitolo (Iborra, min 80), N’Zonzi, Nasri (Jovetic, min 80), Mudo Vázquez (Ganso, min 69); y Ben Yedder.

Real Sociedad: Rulli; Odriozola, Navas, Iñigo Martínez, Yuri; Illarramendi, Xabi Prieto, Zurutuza; Oiarzabal (Canales, min 61), Vela (Zubeldia, min 80) y Juanmi (Granero, min 89).

Árbitro: González González (castellano-leonés). Expulsó al visitante Zurutuza (min 80). Mostró cartulinas amarillas a Lenglet, Illarramendi, Mudo Vázquez, Mercado, Canales, Sarabia e Iñigo Martínez.

Goles: 1-0 (min 41): Sarabia. 1-1 (min 62): Vela.