Obras del Bernabéu: grúas gigantes, césped nuevo... todos los secretos de la transformación

Pese a las obras, el estadio blanco estaría listo si vuelve el público a LaLiga

Desde hace ya bastante tiempo, miembros del equipo de márketing del Real Madrid están teniendo reuniones con grandes empresas comerciales para que ocupen los espacios que va a haber en el futuro Santiago Bernabéu. Lo quieren convertir en un lugar de ocio más, no sólo un estadio de fútbol que funciona los escasos días de partido al mes. Eso ya es una idea antigua y poco eficiente. Un estadio tiene que ser un lugar donde la gente vaya para pasar su tiempo libre, como costumbre. Que, por ejemplo, si quieres cenar, pienses que una buena opción es el restaurante que el chef Martín Berasategui va a tener en el centro de Madrid, junto al Paseo de la Castellana, en el Santiago Bernabéu.

Es una de las cosas ya confirmadas de lo que va a suceder a partir de mediados de 2022, la fecha que se ha marcado como final de las obras de la transformación de uno de los símbolos de la capital de España. Según la web que mejor información maneja respecto a las obras (www.nuevoestadiobernabeu.com) las obras siguen el ritmo previsto. Ni el parón obligado durante quince días por la pandemia retrasó la obra ni el no tener que parar por los partidos de fútbol la ha acelerado en exceso.

Es una obra compleja y larga, pero que ahora puede hacerse sin la interrupción de los partidos. Durante algún tiempo hubo competición y se iban cambiando sobre la marcha accesos, baños, la zona de prensa, según fuesen las obras, pero siempre con una idea principal: no entorpecer el paso de los aficionados. Porque si algo tenían claro en el club era que la jornada de partido se tenía que vivir como siempre, sin que las obras supusieran percance alguno. El Bernabéu se llenó de indicaciones y de personas contratadas dispuestas a ayudar a quien lo necesitase para enseñarle el camino más corto hacia su sitio.

Pero la pandemia ahorró ese trámite. El Real Madrid jugó el final de LaLiga pasada en Valdebebas y comenzará ésta también en el campo Alfredo di Stéfano de su Ciudad Deportiva. Si en algún momento llegan las buenas noticias y se permite a la gente ir a los estadios, está todo dispuesto para que el Bernabéu reciba con su mejor cara a los futbolistas y a los aficionados.

Una de las imágenes que más impresionó de las obras durante este verano fue ver tierra y grúas y hoyos en vez del habitual verde sobre el que se juega a fútbol.Ahora ya luce bien. Se ha remodelado el césped, pero aún no se ha afrontado la obra principal: consiste en hacerlo retráctil, es decir, que los días que no haya partido y se quiera utilizar el Santiago Bernabéu para otros eventos, la hierba se pueda retirar y no quede dañada. Los estadios solían utilizarse para grandes acontecimientos, no sólo deportivos, sin pensar en lo que sufría el césped con eso. En un fútbol súper profesionalizado y competitivo como el actual las cosas ya no se pueden hacer de esa manera.

Los vecinos de Concha Espina y las calles aledañas al estadio se asombran cada mañana con las inmensas grúas que se van aparcando al lado del estadio para acometer la complejidad de la obra que se está desarrollando. Se ha derruido la famosa Esquina del Bernabéu y en ella se está haciendo un nuevo párking subterráneo, ya se ha quitado también una de las torres que va a desaparecer. Se mantienen dos y otras dos van a ser sustituidas por nuevas torres de acceso más sencillo al estadio.

Y lo que impresiona más, se está empezando a construir uno de los hitos del nuevo estadio madridista: el techo retráctil, que permite cerrar el estadio en segundos para evitar que las inclemencias del tiempo arruinen el espectáculo. Eso puede ser el resumen perfecto de la obra que está llevando a cabo el Real Madrid en la que es su casa: quiere vencer a la Naturaleza.

El museo madridista es otra de las razones de la obra que está llevando a cabo el Real Madrid. Se ha convertido en uno de los referentes de una ciudad que ya tiene los mejores museos del planeta. El plan es ampliarlo para que reciba más gente.

Ahora, incluso con obras, está abierto y los aficionados pagan para ver no sólo los trofeos, sino también la evolución de las obras. Las vistas van cambiando según van cambiando las obras. Estos días se puede ver el césped, pero puede que dentro de poco ya no.

Pocas obras que se hacen en Madrid o en España tienen la atención que se le está prestando a la del estadio madridista. Se sigue casi día a día su evolución al igual que se sigue la evolución de los jugadores de Zidane. El Bernabéu es la casa de muchas personas y están interesadas en ver cómo está quedando.