Por qué el ciclismo ahora es de los jóvenes

Los potenciómetros y la monitorización de entrenamientos son la clave del desarrollo temprano de los corredores como Pogacar, capaz de ganar el Tour con 21 años

«Hay que aprovechar antes de que los jóvenes cojan experiencia porque en los próximos años va a ser imposible ganar nada», decía Mikel Landa en la pasada Vuelta a Burgos después de una exhibición de Remco Evenepoel. Una más. Pero el futuro que predecía Landa se ha adelantado y ya está aquí.

Egan Bernal ganó el Tour del año pasado con sólo 22 años. Pogacar lo ha superado este 2020 al ganarlo con 21, justo un día antes de cumplir los 22. Ya no hay que esperar a que el ciclista madure. Los corredores explotan antes, sin apenas pasos intermedios entre la categoría amateur y las grandes pruebas del World Tour.

«El ciclismo está cambiando», dice Samuel Sánchez, que observa la evolución de los jóvenes en primera línea a través de la MMR Samuel Sánchez Academy, donde trabaja con chavales de edad cadete y juvenil. «Nosotros en la academia a todos los llevamos los entrenamientos. Tanto a cadetes y juveniles como en la escuela. Los llevamos monitorizados con un programa en el ordenador. Según esos datos que te arroje el ciclista tú le modulas el entrenamiento. Lo que no puedes hacer a un cadete es entrenar lo que a un juvenil, un sub'23 o un profesional. En la academia a todos los chavales los tenemos con potenciómetros, los monitorizamos y les adaptamos el entrenamiento a los datos que ellos arrojan, a su categoría y a las horas que ellos compiten», explica. «Eso hace que tú al ciclista le saques más rendimiento y le hace crecer físicamente. Por eso estamos viendo esas evoluciones tan tempranas en los ciclistas. La irrupción de los potenciómetros y los datos que el potenciómetro da te hace que tú le saques más rendimiento al ciclista y veas si él puede crecer o no como corredor», añade Samuel.

«Nosotros en la academia vemos que los niños arrojan unos números impresionantes. Son auténticos motores. Luego hay que ponerse en competición, el dorsal pesa, hay que moverse en el pelotón y demás. Pero sabes que el motor lo tienen. Y creo que es lo que está pasando en el ciclismo, todo se está adelantando mucho con la irrupción de potenciómetros. Todo el mundo quiere monitorizar a los chavales», cuenta el oro olímpico en 2008. «Estamos viendo que los números que te arrojan los ciclistas juveniles son números ya de ciclistas profesionales», añade.

La precocidad de los ciclistas provoca también que las carreras no sean tan prolongadas. «En el futuro yo creo que va a ser un deporte menos longevo y hemos visto la prueba en el Tour con Peter Sagan. Con 29 años ni ha ganado etapas ni se le ha visto solvente, no gana el maillot verde por primera vez en siete años... Y sin embargo ves el último reducto de la generación anterior, que es la mía, que es Alejandro Valverde, con 40 años está casi haciendo un top ten en el Tour de Francia. Eso creo que no se va a ver en un futuro. En un futuro se va a ver ciclistas cada vez más precoces ganar mucho a edades tempranas y luego con 28 o 29 años serán otros los que vendrán por detrás a superar a esta gente», predice Samuel Sánchez.

«Estamos viendo ejemplos de ciclistas que han sido muy precoces y que se desmotivan porque no ganan o su carrera deportiva se ve truncada por una caída o una lesión o ganan suficiente dinero y no quieren seguir sacrificándose con 28 o 29 años y lo dejan. Yo creo que ésa va a ser la tónica en los próximos años, no porque no tengan potencial, pero la cabeza tanto tiempo a un nivel tan alto llega un momento en que se bloquea», asegura.

Los equipos trabajan también la cabeza de sus corredores para evitar que se acaben antes de tiempo. «Muchos tienen su equipo de coaching deportivo. Eso en Tadej Pogacar va a ser vital para su carrera deportiva. Van a tener que hacer una muy buena labor de coaching y de asesoramiento. Si quieres ser el mejor te tienes que rodear de gente mejor que tú y el esloveno tiene que acertar con el tipo de personas de las que se rodea».