Empieza la Champions 2020/21: ¿quién es el favorito y por qué?

Los equipos españoles están en un segundo plano en esta edición

El Bayern Múnich es el último campeón de EuropaPOOLREUTERS

Sólo el Real Madrid, con 13 Champions, tiene los mismos títulos que todos los equipos ingleses juntos, y uno más que los italianos o cinco más que los alemanes. Si se suman las cinco Orejonas del Barcelona, el dominio de España en la competición aumenta todavía más y en los últimos años se había incluso multiplicado, primero con los dos éxitos en cuatro años del Barça de Guardiola (2009 y 2011) y después con los cuatro en cinco del Real Madrid (2014, 2016, 2017 y 2018). Y el que quedó en medio lo ganaron Messi, Luis Enrique y compañía y dos de las finales del conjunto de Chamartín fueron contra el vecino Atlético de Madrid. Pero un nuevo orden se ha establecido en el continente y las apuestas son un reflejo. Hay que bajar en la lista de favoritos para ver dónde están situados los equipos de LaLiga. El aspirante número uno es ahora el Bayern Múnich, el defensor del título. No es nada nuevo porque el conjunto alemán nunca deja de estar y cada «x» tiempo resurge con un equipazo. Esta vez se ha convertido en una apisonadora sin sentimientos con Flick en el banquillo. El técnico llegó el pasado noviembre para estar un rato hasta que encontraran al sustituto de Kovac, y ahí sigue, con una trayectoria impactante. Ha ganando todos los títulos que ha disputado (liga, copa y supercopa alemanas, además de la Champions) y ha dejado varios cadáveres en el camino: si al Chelsea lo destrozó en la eliminatoria de octavos a doble partido, al Barcelona le hizo añicos en los cuartos de final de Lisboa con el ya histórico 2-8. Es un grupo que hace de la intensidad su arma de destrucción masiva. Van todos a una y es difícil aguantar el ritmo que imponen, a lo que se une la calidad de sus jugadores, por supuesto. Asume riesgos en defensa, pero como no deja respirar al rival, los minimiza. Ha perdido a Thiago en el centro del campo, pero se ha reforzado con futbolistas para completar su plantilla como Marc Roca y Douglas Costa, además de con Sané, que peleará por un puesto de titular en ataque. El ex del City costó 45 millones, pero como casi siempre (Lucas Hernández fue la única excepción), el conjunto bávaro no invierte demasiado dinero. Sus exhibiciones han hecho que se convierta en el indiscutible rival a batir.

Será el primer desafío del Atlético, que el año pasado ya logró tumbar a quien era campeón y que ahora sigue siendo referente: el Liverpool. Tuvo mucho mérito el triunfo del conjunto de Simeone, que fue bastante superior en la ida en el Metropolitano y, no nos engañemos, tuvo una buena dosis de fortuna en la vuelta ante el vendaval ofensivo «red» en Anfield. Pero supo resistir. El conjunto de Klopp es otro reflejo del fútbol que se impone en estos momentos, en los que el control a través de la posesión no es suficiente para someter a los rivales. El equipo de la ciudad de los Beatles desprende energía en cada aparición y afronta esta Champions después de haber conquistado la Premier tras 30 años. Thiago es su gran refuerzo y no ha vendido a ningún futbolista importante una vez que Wijnaldum, pretendido por el Barça, se quedó. De lo que sí estaba pendiente es de Van Dijk, quizá el mejor central de Europa: se rompió el cruzado de la rodilla derecha y dice adiós a la temporada. Aunque el verdadero motor de este grupo es su entrenador. A Klopp le han dado tiempo, y el dinero necesario, para montar un equipo que fue dando pasos hasta tocar el cielo en Madrid en la final de 2019, en la que superó al Tottenham.

El Manchester City de Guardiola también se ha colado entre los favoritos, pese a que con el técnico español en el banquillo no ha llegado ni a semifinales. Sí lo hizo con Pellegrini en 2016, frenado por el Real Madrid. El curso pasado parecía su año después de haber eliminado al Real Madrid, pero el Olympique de Lyon dio la sorpresa en cuartos con un partido muy práctico en el que acabó con la paciencia de los celestes. El bloque que maneja Pep es parecido al del año pasado. Sigue buscando una defensa estable y por eso ha fichado a Ruben Dias y Aké. Pierde a David Silva, pero el fantástico jugador canario, de 34 años, ya no era titular. De Bruyne es el crack de un conjunto que deja algunas dudas, pero con el que siempre hay que contar. En la Premier el que busca renacer es el Chelsea, el único que ha gastado de verdad en este mercado condicionado por el coronavirus. El conjunto de Roman Abramovic ha contratado a Havertz, Timo Werner, Ziyech... El gasto es de 247 millones y de momento le está costando arrancar.

Por delante del Real Madrid y el Barcelona en las apuestas también está el PSG, que finalmente se ha quedado con Mbappé y Neymar y debe confirmar lo de la última temporada, en la que jugó la final y no se dejó abrumar con el Bayern Múnich, al que plantó cara haciendo a su portero Neuer uno de sus mejores sobre el césped. Este curso es una reválida para el brasileño, que se fue del Barcelona para triunfar lejos de Messi, y para el joven francés, el futbolista más cotizado de Europa en estos momentos. Esta vez no ha hecho grandes inversiones (está bajo sospecha por el «fair play» financiero, como el Manchester City), pero sí las hizo para juntar a sus dos estrellas, mientras que el Real Madrid lleva un par de años de austeridad, sin la llegada de un crack, y el Barça no atina con los gastos millonarios de Coutinho, Dembélé, Griezmann... El problema de los franceses suele estar en los líos fuera del campo: que si Ney sigue o se va, que si el entrenador manda poco o no... El haber disputado la última final puede servir para unir al grupo en busca del objetivo que lleva años persiguiendo el jeque Al Khelaifi.