Así define Nadal la dificultad que tiene el tenis por encima de otros deportes

El balear ya se está preparando para disputar el Masters 1.000 de París-Bercy (2-8 noviembre), en pista dura y a cubierto. Es uno de los grandes títulos que le faltan

Nadal, tras ganar su decimotercer Roland GarrosMichel EulerAP

La proeza de Nada de conquistar su Roland Garros por decimotercera vez, para alcanzar los 20 Grand Slams, sigue dejando con la boca abierta a todo el mundo del deporte, del tenis... Y de otras disciplinas, como la psicología. En Twitter se recuerda ahora uno de los párrafos del tenista balear en su autobiografía: “Rafa, mi historia”, que escribe con el periodista John Carlin, en la que habla de por qué el tenis es un deporte en el que la mente es más importante que en otros. Dice así: “Podrías pensar que después de los millones y millones de pelotas que golpeé, tendría los tiros básicos del tenis dominados, que golpear con confianza un tiro verdadero, suave y limpio siempre sería pan comido. Pero no lo es. No solo porque todos los días te despiertas sintiéndote diferente, sino porque cada uno es diferente. Desde el momento en que la pelota está en movimiento, viene hacia ti con un número infinitesimal de ángulos y velocidades; con más efecto liftado, o “backspin”, o más plano o más alto. Las diferencias pueden ser mínimas, microscópicas, pero también lo son las variaciones que hace su cuerpo (hombros, codos, muñecas, caderas, tobillos, rodillas) en cada una. Y hay muchos otros factores: el clima, la superficie, el rival. Ninguna pelota llega igual que otra; ninguna jugada es idéntica. Así que cada vez que te alineas para pegar un tiro, tienes que juzgar en una fracción de segundo la trayectoria y velocidad de la pelota y luego tomar una decisión en una fracción de segundo sobre cómo, con qué fuerza y dónde debes intentar devolver el tiro. Y tienes que hacer eso una y otra vez, a menudo cincuenta veces en un juego, quince veces en veinte segundos, en ráfagas continuas durante más de dos, tres, cuatro horas, y todo el tiempo estás corriendo duro y tus nervios están tensos; es cuando tu coordinación es la correcta y el tempo es suave cuando llegan las buenas sensaciones, que eres más capaz de manejar la hazaña biológica y mental de golpear la pelota limpiamente en el medio de la raqueta y apuntar con certeza, a velocidad y bajo inmenso presión mental, una y otra vez. Y de una cosa no tengo ninguna duda: cuanto más entrenes, mejor te sentirás. El tenis es, más que la mayoría de los deportes, un deporte de la mente”.

El zurdo ya está entrenando para terminar la temporada 2020 en París-Bercy y la Copa Masters de Londres, dos de los grandes torneos que le faltan.