Los motivos de la transformación de De Jong en el Barcelona

El holandés se ha desmelenado tras una temporada y media en la que no ha sido protagonista. El Barça me mide a la Real Sociedad en las semifinales de la Supercopa

De Jong sonríe durante un partido del Barcelona
De Jong sonríe durante un partido del BarcelonaALBERT GEAREUTERS

A Frenkie de Jong le preguntaron si ya, por fin, se está viendo su mejor versión en el Barcelona. Y él se ríe: je, je. Y contesta, en la previa de la semifinal de la Supercopa que enfrenta hoy a su equipo con la Real Sociedad: «Me siento bien y creo que como grupo también estamos mejorando». Lo dice en español, no con la soltura de Ter Stegen, pero en una temporada y media en el conjunto azulgrana ya se atreve a dar las conferencias de prensa sin recurrir a su idioma o al inglés. Un año y medio en el que sí, los aficionados barcelonistas veían al futbolista elegante del Ajax, con calidad técnica y buen toque de balón, pero sin peso en los partidos. Mucho pase de seguridad, pocos errores, pero sin demasiado que destacar. El futbolista «ideal» para el Camp Nou, fichaje alabado por todo el mundo, no arrancaba. Él mismo era su mayor crítico cuando decía en cada entrevista: «Lo puedo hacer mejor». Empeño pone, porque es de esos jugadores que ve repetido su partido para analizar qué ha hecho bien y mal.

La llegada de Koeman parecía la solución a la intrascendencia de De Jong. Es su compatriota y en la selección de Países Bajos sí se veía a ese futbolista fino en el toque y peligroso cuando avanza con la pelota, sorteando rivales y líneas de presión. Comenzó jugando de doble pivote junto a Busquets, principalmente, o Pjanic, pero seguía siendo el mismo futbolista tímido. El entrenador barcelonista tiene una fe ciega en él y las charlas son constantes, buscando soluciones que parece que empiezan a llegar. «Ahora estoy más adelante, el míster me pide más en ataque y me siento muy cómodo», explica el centrocampista holandés. Se descuelga más para ir al ataque y asociarse o ser peligroso por sí mismo, como demostró en el gol contra el Huesca o la subida en Bilbao para recibir el pase, otra vez de Messi, y asistir a Pedri. Ya lleva dos tantos en esta Liga, los mismos que en toda la pasada, pero Koeman le exige más, porque quiere que los centrocampistas aporten en la faceta anotadora. Ha participado en todos los partidos de Liga y el día que no fue titular, contra el Valencia, como la cosa no iba bien entró en el campo en el descanso, pese a tener algunas molestias. También fue sustituido por su técnico el sábado ante el Granada en cuanto el partido estuvo resuelto. Pese a su nueva labor más ofensiva, es el futbolista con más pases del campeonato, con 1.297, de los cuales 1.174 fueron buenos, más de un 90 por ciento de efectividad.

La relación entre Koeman y De Jong viene de antes, por la selección. «Cuando fiché por el Barcelona le llamé por teléfono y me explicó que tenía que tener cuidado, no ir demasiado a los restaurantes, porque la vida aquí es muy buena», admitió en una entrevista para la web de la UEFA.